MADRID, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -
Se acabó lo que se daba. La niña mala de Hollywood se ha quedado compuesta y sin publicista. Después de tantas idas y venidas a los juzgados, salidas y entradas en la cárcel y conducir innumerables veces bajo los efectos del alcohol, su agente ha dicho ¡basta!.
Crónica de una muerte anunciada. No nos engañemos, todos nos preguntábamos quién en su sano juicio soportaría a la exniña prodigio. Eso mismo ha debido de pensar su hasta ahora publicista, Steve Honig, quien, harto del comportamiento nada ejemplar de la actriz, ha dimitido por agotamiento.
Así lo acaba de confirmar el portal de noticias estadounidense Radar Online en su página web. El agente de Lindsay Lohan, tras poco más de año y medio a su servicio, se ha cansado de aguantar el escándaloso estilo de vida de la actriz y ha pedido esta semana el finiquito poniendo seguramente tierra de por medio.
Honig se ha negado a dar cualquier tipo de explicación "por respeto a su cliente", afirma la citada publicación online.
Punto y final de una nueva relación que, aunque fuese meramente profesional, tampoco ha fraguado. ¿Se refugiará Lindsay Lohan en brazos de su nuevo novio, el entrenador personal Josh Chunn, para tener un hombro sobre el que llorar?