MADRID, 4 Abr. (CHANCE) -
La polémica rodea de nuevo a la Casa de Alba. Al margen de la expectación que se ha creado en torno a la boda de Cayetano Martínez de Irujo y Bárbara Mirjan, y a los rumores de que Genoveva Casanova estaría muy disgustada con que su exmarido vaya a pasar de nuevo por el altar, los hijos de la recordada Cayetana Fitz-James Stuart están en el punto de mira después de que la Fiscalía de Sevilla haya pedido que el duque de Arjona, Eugenia, Fernando y Alfonso Martínez de Irujo declaren ante el juez como investigados por un presunto delito contra el medio ambiente por la supuesta sustracción de agua de pozos ilegales construidos en el entorno del Parque Natural de Doñana por parte de la empresa familiar Eurotécnica Agraria, de la que los cuatro forman parte del consejo de administración.
Una sociedad cuya presidencia es un cargo rotativo entre varios miembros de la familia, y que estaba a cargo de la duquesa de Montoro cuando el asunto llegó a manos de la Justicia en octubre de 2023. Entonces, ella declaró que la finca no era de su propiedad y que no tenía ningún vínculo ni responsabilidad sobre la misma, puesto que eran su hermano Alfonso y su sobrino Luis Martínez de Irujo quienes la gestionarían directamente.
Sin embargo, ahora la Fiscalía ha pedido que la instrucción del caso se prorrogue seis meses más y que los cuatro hermanos declaren como imputados en la causa por un presunto delito contra el medio ambiente.
Un inesperado varapalo sobre el que ya se ha pronunciado Cayetano, que en declaraciones al diario 'El País' ha explicado que "nosotros no tenemos por qué declarar. En un pacto de socios se plasmó y quedó clara la independencia de gestión de cada una de las sociedades de cada hermano". "Es responsabilidad de Luis, nosotros no tenemos nada que ver ahí" ha asegurado.
Mientras tanto, Eugenia continúa con su día a día sin querer hacer declaraciones sobre su posible imputación. La duquesa de Montoro ha reaparecido en el Hospital Ruber Internacional, aunque en su afán por ocultarse de las cámaras e intentar pasar desapercibida ha dejado su coche a escasos centímetros de la puerta y ha accedido a la clínica escondida debajo de su chaqueta, dejando entrever que por el momento no quiere dejarse ver ni pronunciarse sobre sus problemas legales.