MADRID, 5 Dic. (CHANCE) -
El mundo es un pañuelo. Y sino, que se lo digan a Gloria Camila y Rocío Flores, que este jueves se han reencontrado en la fiesta de Navidad del diario 'La Razón' con dos de sus archienemigas, la exmujer de José Ortega Cano, Ana María Aldón, y la exnovia de Antonio David Flores, Marta Riesco.



Una celebración multitudinaria a la que han asistido numerosos rostros conocidos como Cayetana Rivera, Inés Domecq, Colate Vallejo-Nágera, Cristina Tárrega, Irene Villa, Marilia, Josep Pedrerol, Pedro Trapote y Begoña García-Vaquero, Mónica Pont, Roberto Brasero, Pilar Castro, el juez Santiago Pedraz y su pareja, Elena Hormigos, y en la que la hija de Rocío Carrasco ha pasado por el amargo trance de coincidir en pleno photocall con la reportera de 'No somos nadie', a la que siempre ha culpado de la separación de su padre y Olga Moreno.
Sorprendida, y sin poder disimular la tensión, Rocío veía a Marta y visiblemente incómoda decidía esquivarla caminando en sentido contrario al lugar en el que la periodista posaba con su mejor sonrisa junto a su novio Alejandro Caraza. Un momento en el que ha intentado disimular saludando a Marlene Mourreau, mientras Gloria Camila le decía algo al oído intentando tranquilizar la situación.
En cuanto a la hija de Ortega Cano, se 'libraba' de verse las caras con Ana María ante las cámaras, pero se especulaba con que dentro de la fiesta habrían protagonizado un tenso encuentro. Nada más lejos de la realidad, ya que como ha aclarado Gloria al abandonar el evento junto a su sobrina, "no ha habido reencuentro". "Hay muchísima gente, de verdad" ha justificado, dejando claro que no ha coincidido con la exmujer del torero en el interior. Eso sí, muy seria ha dejado en el aire cómo habría actuado y si la habría saludado si se hubiesen visto.