MADRID, 8 Ene. (CHANCE) -
Con el inicio de 2026 han vuelto los buenos propósitos que durante la Navidad muchos han dejado a un lado debido a las comidas, cenas y salidas con sus seres queridos. Uno de ellos podría ser Íñigo Onieva, que tras celebrar junto a Tamara Falcó estas fechas tan especiales por primera vez reunidos con sus respectivas madres, Isabel Preysler y Carolina Molas -además de otros familiares como Ana Boyer y Fernando Verdasco-, ha retomado sus entrenamientos.
Volcado en el deporte y centrado en repetir su hazaña de 2025 -año en el que ha corrido varias maratones y carreras iron man en las que siempre ha contado con el apoyo incondicional de la marquesa de Griñón, que se ha convertido en su mejor fan animándolo a pie de pista en ciudades como Berlín, Nueva York, o México- el empresario ha arrancado el nuevo año dispuesto a quemar los 'excesos' de las navidades. Y desafiando las temperaturas bajo cero que hace estos días en Madrid, ha salido a correr por los alrededores del domicilio que comparte con Tamara al norte de la capital.
Ataviado con ropa deportiva ajustada presumiendo de su buena forma física, gorra y gafas de sol Íñigo ha realizado primero el calentamiento y los estiramientos correspondientes de piernas y cintura antes de comenzar su entrenamiento de varios kilómetros.
En cuanto a lo profesional, y mientras la marquesa de Griñón triunfa como colaboradora de 'El Hormiguero', diseñadora de Pedro del Hierro, e imagen de prestigiosas marcas de moda y cosmética, Íñigo ultima los preparativos de su nuevo negocio, un selecto club privado de alto nivel adquisitivo en el barrio de Salamanca que se inaugurará en las próximas semanas y promete convertirse en el nuevo 'place to be' de la capital.