MADRID, 1 Jul. (CHANCE) -
Isabel Pantoja ha declarado esta mañana en los juzgados de Chiclana de la Frontera en calidad de testigo en el juicio que enfrenta a su hijo y a su hermano Agustín tras la demanda que Kiko Rivera ha interpuesto contra su tío, al que acusa de estafa, administración desleal y falsedad documental, que presuntamente el manager de la tonadillera habría cometido mientras ésta estaba en prisión, momento en el que el Dj dio poderes notariales al que consideraba su segundo padre para que manejase su dinero.
La artista llegaba a los juzgados del brazo de Agustín sin hacer declaraciones pero demostrando sin palabras su apoyo incondicional a su hermano y dejando entrever su intención de favorecer con su testimonio a la persona más cercana a ella en estos momentos, perjudicando con ello a su hijo, con el que no se habla desde hace casi un año.
Después de más de dos horas en los juzgados, en los que ademá de Isabel como testigo, habría declarado Agustín como investigado, la tonadillera y su hermano han conseguido dar esquinazo a la prensa, abandonando los tribunales por la puerta destinada únicamente a los detenidos.
Y es que, ante la expectación mediática que ha creado esta nueva comparecencia de la tonadillera en unos juzgados, Pantoja se ha puesto muy nerviosa y, tal y como ha contado una funcionaria a los reporteros congregados a las puertas del edificio, ha suplicado a las autoridades poder salir por puerta por la que solo salen en calidad detenidos.
Visiblemente afectada y asegurando que estaba muy mal y estaba sufriendo un ataque de ansiedad la artista ha conseguido su propósito: no enfrentarse a las preguntas de la prensa tras posicionarse en los tribunales a favor de su hermano Agustín y en contra de su hijo Kiko, aunque para ello haya salido por la puerta destinada a los presos, recordado uno de los peores momentos de su vida, su detención por el caso Malaya, que acabó con ella en prisión.