LOS ANGELES 26 May. (EUROPA PRESS) -
La infidelidad de Jesse James rompió su matrimonio con Sandra Bullock y despertó toda una ola de antipatía hacia el presentador de televisión, que ahora se ha querido justificar por lo ocurrido. Según afirma James, los malos tratos que recibió de su padre le hicieron comportarse de forma autodestructiva, lo que le ha llevado a sabotear su relación con la actriz, al igual que otros aspectos de su vida.
La infancia difícil de Jesse James ha dado lugar a una serie de consecuencias en su vida adulta, entre las que se encuentran haber sido incapaz de mantener su matrimonio con Sandra Bullock. El presentador de televisión ha explicado en el programa estadounidense 'Nightline' que sufrió malos tratos cuando era niño y ahora está sufriendo las secuelas.
"Durante toda mi infancia, nunca tuve la oportunidad de ser un niño. Recuerdo la mirada con los dientes apretados y el cuello tenso (de su padre). Me pegó una gran cantidad de veces", ha declarado James.
El ex marido de Bullock ha construido su imagen actual para ocultar sus traumas y sus inseguridades, fruto del maltrato infantil: "Estrella del fútbol, constructor de bicis, estrella de 'Monster Garage', todo eso es una pantalla de humo para que la gente no vea que soy un niño de siete años asustado, maltratado".
Por su parte, el padre de James se ha dirigido vía e-mail a la cadena 'ABC' de noticias para negar las acusaciones de maltrato, aunque por el momento no se han publicado más datos sobre el contenido del mensaje.
James también ha aprovechado su presencia en televisión para negar que sea adicto al sexo, algo de lo que se le ha acusado anteriormente. Según afirma, lleva un comportamiento autodestructivo que le impide mantener una buena conducta, pero eso no significa que sea un adicto.
"No creo que tenga una adicción al sexo que me obligue a mantener relaciones sexuales con todo el mundo sin poder parar. Creo que hago cosas para sabotearme a mí mismo, y eso incluye ser infiel, trabajar demasiado, herirme y hacer estupideces. Hago muchas cosas que no debería y que no me convierten en un buen marido. El 'affair' es sólo una de ellas", ha admitido.