JOSE MARIA RUIZ-MATEOS/ EUROPAPRESS
MADRID, 15 Mar. (CHANCE) -
Adela Montes de Oca, la supuesta hija secreta se José María Ruiz-Mateos, estaría cada vez más cerca de cumplir su objetivo: un juez ha permitido la exhumación del cuerpo del empresario con el fin de realizar las pruebas de ADN que demostrarían si es el padre biológico de la joven americana. Pero la oposición de los vástagos reconocidos del empresario con Teresa Rivero y la publicación de la noticia, han despertado la polémica y los comentarios que en vida José María intento guardar bajo llave.
Adela, fruto de una relación con Patricia Montes de Oca, ha reconocido que su único interés después de años de lucha es conocer si realmente es hija del empresario español y ser reconocida como tal, y para ello es necesario la exhumación del cadáver dado que sus supuestos hermanos se niegan a realizarse las pruebas pertinentes.
Sin embargo, Patricia Montes de Oca ha desvelado más y en una entrevista concedida en exclusiva a Espejo Público habla de la verdadera relación que han mantenido con el empresario, aparte Víctor de la Cruz, el que fuera chofer y hombre de confianza de Ruiz-Mateos ha prestado su testimonio.
EL CHOFER: "MANTENÍA OTRAS RELACIONES"
Víctor ha confesado que el empresario era conocedor de la existencia de su supuesta hija secreta, desvelando que mantenía "otras relaciones". A parte el chofer ha asegurado: "Un día recibió una llamada por el manos libres en el coche y llamaba una niña que decía 'papa'. Él colgó el teléfono y llamó de nuevo y dijo que se ponga tu madre".
Desde el programa han mostrado un vídeo grabado por Patricia a través de cámara oculta en el que se descubre un encuentro de Ruiz-Mateos con su hija en la habitación de un hotel. Las primeras imágenes de padre e hija juntos y que confirman que existía relación.
"ZOILO RUIZ-MATEOS LO SABÍA TODO"
Además Patricia ha confesado que ha recibido amenazas cuando vivía Ruiz-Mateos y que Zoilo, el hijo más popular del clan, era conocedor de la situación según le aseguraba José María. Y ha confesado por primera vez las retribuciones económicas por parte de Ruiz-Mateos: "Me mandaba cada tres, cinco meses, 8.000 dólares". Pero la situación cambió cuando Patricia se planteó denunciarle con el fin de reconocer a su hija "me llegó a pagar 4.000€ al mes".
Además ha asegurado que tanto ella como su hija venían desde Chicago a ver al empresario una vez al año, quedándose en España durante tres meses, o incluso un año en uno de sus viajes, antes de cortar cualquier tipo de relación en 2013.