MADRID, 17 Nov. (CHANCE) -
Un año después de la denuncia de Elisa Mouliaá contra Íñigo Errejón por un presunto delito de agresión sexual cometido una noche de septiembre de 2021 cuando ambos acudieron juntos a una fiesta en la casa de una amiga, el juez Adolfo Carretero ha acordado procesar al exportavoz de Sumar en el Congreso de los Diputados. Tal y como expresa en el auto de procesamiento del Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid, el expolítico se sentará en el banquillo de los acusados por una presunta agresión sexual, ya que el magistrado considera que la declaración de la actriz es "coherente en lo esencial" y que, teniendo en cuenta que "los indicios existen y no han podido ser desvirtuados por la versión del investigado, el procedimiento no puede ser archivado en esta instancia".
Una decisión judicial que Errejón ha criticado a través de sus abogados, lamentándose de que Carretero "ignora las pruebas practicadas durante la instrucción que desmontan punto por punto la versión" de Mouliaá y "las reinterpreta de forma alejada de la realidad en contra de lo declarado por Errejón, que ha sido avalado por todos los testigos y documentos aportados a la causa", por lo que ya han confirmado que van a recurrir el procesamiento.
Mientras Íñigo se mantiene en paradero 'desconocido' para esquivar a las cámaras, su padre José Antonio Errejón continúa su vida con total normalidad sin nada que decir sobre el varapalo judicial que ha recibido su hijo. Muy serio, ha dado un paseo con su perro por los alrededores de su domiciio en el corazón de la capital ignorando las preguntas de la prensa sin revelar cómo se encuentra el expolítico, cómo ha recibido su procesamiento, y si todavía confía en poder demostrar su inocencia.