MADRID 20 Nov. (EUROPA PRESS) -
El principado europeo ha celebrado un día mas el Día Nacional de Mónaco por todo el alto. La familia Grimaldi se ha reunido al completo para presidir los actos de la festividad nacional.
El príncipe Rainiero, su esposa Charlene, las princesas Carolina y Estefanía y sus sobrinos Andrea, Carlota y Piere Casiraghi asistieron a los actos conmemorativos, una misa de acción de gracias en la catedral y el tradicional saludo desde el palacio Grimaldi ante los ciudadanos monegascos.
Un año mas las mujeres de la familia monegasca volvieron a brillar demostrando que son ejemplo de elegancia y glamour. La princesa Charlene escogió un elegante abrigo azul marino de líneas rectas, corte en la cintura, casquete negro con redecilla y guantes de cuero. Como únicos complementos unos pequeños y elgantes pendientes de perlas.
La princesa Carolina lució un traje de chaqueta de tweed en blanco, negro y rosa con detalles de gasa en mangas y caderas. Como complemento un pequeño sombrero con redecilla. Carolina completó su outfit con unos pendientes en color rosa y un brazalete de perlas blancas.
Carlota Casiraghi volvió a triunfar, con un vestido bicolor en azul marino y negro a juego con la chaqueta y un llamativo y estiloso sombrero en color negro. Sin duda el centro de atención de todas las miradas.
La princesa Estefanía lució un outfit muy sobrio y elegante. Un abrigo blanco jaspeado con ribetes en negro y botonadura en el pecho, guantes negros y zapatos del mismo color. La princesa ooptó po un recogido en un moño y sencillos pendientes de perlas.
Por la noche en la cena de gala, la princesa Charlene escogió un modelo en color crema con abrigo de seda semitransparente mientras que Carolina escogió un elegante vestido largo en black and white.
Sin duda el día Nacional de Mónaco volvió a brillar por su elegancia y distinción.