MADRID, 26 Feb. (CHANCE) -
Carmen Cervera rompe su silencio y opina por primera vez del arte de su nuera Blanca Cuesta, y es que el pasado viernes 21 de febrero acudió a la exposición de los cuadros que la madre de sus nietos tiene expuestaen una muestra en solitario.
LA BARONESA THYSSEN VISITA POR SU CUENTA LA EXPOSICIÓN DE SU NUERA AL NO RECIBIR INVITACIÓN
Ante la falta de invitación por parte de la pintora y su marido Borja Thyssen, la baronesa decidió ir por su cuenta, y sin recibir ningún tipo de privilegio, a la exposición en la galería de David Bardía. Disfrutó con la muestra 'ProposingFluor', una colección de 25 cuadros pintados por Blanca.
Alumna del pintor venezolano afincado en España Pedro Sandoval, uno de los máximos exponentes del Neo expresionismo abstracto actual, la mujer de Borja Thyssen dio un giro radical a su estilo desde que se puso a dar clases con quien hoy es un gran amigo del matrimonio. Antes de Sandoval, Blanca se había especializado en sus pinturas estilo Disney y hoy sin embargo su apuesta por el abstracto le está dando sus frutos.
Ahora este arte suyo le está generando mucho éxito profesional y quién sabe si personal porque a lo mejor a partir de ahora su relación con su suegra la baronesa Thyssen cambie y entre ambas haya una buena sintonía. El tiempo dirá, de momento Carmen Cervera quiso disfrutar del arte de la madre de sus nietos y no dudó en visitar la muestra de sus cuadros.
"Me parece que Blanca ha encontrado su camino, maravilloso"- comenta la baronesa tras la visita. "Muy bien, muy bien, felicidades"- enfatiza una vez más.
Como recordaremos, hace unas semana ya produjo un reencuentro entre madre e hijo que seguramente ha ayudado a que ahora todo esté más calmado. La calle fue el escenario escogido por el destino para el encuentro más buscado por la prensa de este país.
CARMEN CERVERA PROTAGONIZA UN NUEVO ACERCAMIENTO HACIA SU HIJO AL VISITAR LA EXPOSICIÓN DE BLANCA CUESTA
Madre e hijo volvieron a verse las caras tras catorce largos meses sin verse. Los hechos ocurrieron a la una de la tarde, la baronesa estaba disfrutando, junto a un amigo, en la cafetería Vait, situada -muy cerca del museo- que lleva su apellido, un aperitivo. En ese preciso instante, mientras charlaba distendidamente aparecieron delante de sus ojos y al otro lado de la cristalera del recinto su hijo, Borja Thyssen, y su nuera Blanca Cuesta. Sin pensarlo un momento, la baronesa corrió rauda al encuentro de su primogénito que, a pesar de la sorpresa, guardó las formas y charló largo y tendido con su madre.
Carmen Cervera y su hijo no se veían desde que en octubre de 2012Tita decidiera presentarse en la Clínica Rúber horas después del nacimiento de su tercer nieto. Desde ese día, los intentos por parte de la baronesa han sido continuos.
Un año después del último encuentro madre e hijo se volvieron a encontrar y tuvieron un cara a cara. Días después de dicho encuentro la baronesa ha protagonizado un nuevo acercamiento hacia su hijo y su nuera al mostrarse muy interesada en el arte de la madre de sus nietos.
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