MADRID 17 Sep. (EUROPA PRESS) -
La primavera y su símbolo más representativo han sido la inspiración de este modisto que se ha centrado en una línea elegante que ensalzaba la feminidad acentuando el busto femenino recuperando las cinturas marcadas a base de cortes al bies y volúmenes.
Hannibal ha vestido de gala la pasarela de la mano de vestidos largos, los de tipo cóctel y sencillos dos piezas. Los volantes han sido un gran protagonista, y los hemos visto tanto en puños y en camisas asimétricas a modo de chorreras.
El bustier y su universo también ha sido un clásico que ha revisado de la mano de estructuras compactas drapeadas que ceñían el cuerpo de las modelos marcando la cintura y el pecho seduciendo así a los objetivos de los fotógrafos. Los vestidos largos, muchos de ellos con cola, han venido gracias a la gasa, que gracias a las caídas limpias al bies, bailaba sinuosamente dando un efecto de feminidad y frescura además de jugar a un sutil juego con las transparencias.
El particular jardín de Hannibal Laguna está compuesto de elegantes vestidos tipo cóctel por la rodilla en tonos nude, el morado o el rojo, con materiales más rígidos y con motivos como lazos en la zona del busto, volviendo a acentuar esta zona tan femenina en un derroche de elegancia y sencillez.
Los modelos de dos piezas, compuestos por faldas lápiz de talle alto y blusas, se han combinado en tonos como blanco con brillos plateados y el verde, emulando tallos de flor.
Las sandalias, muy sencillas, también han querido rendir homenaje a la primavera dibujando motivos florales o incoporándolos al tobillo.
Las dos grandes estrellas han sido las faldas con pétalos cortados al bies con un suave efecto glassé, que se han ganado el aplauso del público.