MADRID, 9 Feb. (CHANCE) -
El outfit de Bad Bunny este domingo en el descanso de la Super Bowl ha dado mucho que hablar, pero las inesperadas actuaciones de Lady Gaga y Ricky Martin no se han quedado atrás. La artista estadounidense apareció por sorpresa entre millones de espectadores rodeada de músicos y bailarines cautivando a todos sus fans por un estilismo cargado de simbolismo.

Haciendo ver que se trataba de una fiesta conjunta repleta de amor, la actriz sorprendió con un vestido color celeste de la firma neoyorquina Luar. Una pieza original, con vida en sí misma, que llamaba la atención por su cuerpo ceñido y falda con volantes asimétricos que aportaban movimiento. Y de eso se trataba, de festejar por todo lo alto la música con ritmos latinos.
Un vestido con historia que fue creado en el año 2011 por el diseñador Raúl López, fundador de la firma Luar, y que se enfudó para homenajear la cultura latina... pero no todo quedó ahí, ya que las flores colocadas en el pecho también tenían un porqué. Entre todas sobresalía un hibisco rojo -símbolo nacional de Puerto Rico- como guiño a Bad Bunny.
Ahora bien, ¿por qué este look puede ser inspirador para los eventos que tengamos este año?

El color celeste es calmado y aporta luz. Perfecto para las BBC -bodas, bautizos y comuniones- que tengamos este año. La clave está en saber combinarlo con los accesorios y para ello no tenemos que comernos mucho la cabza, Lady Gaga ha dado en el clavo: el rojo puede ser su mejor aliado.

Además del hibisco rojo que portó en su pecho, la artista se decantó por unas sandalias de tacón en el mismo color, creando un contraste único y vibrante que nos ha fascinado. Es una combinación cromática atrevida y perfecta para esta primavera, ya que ensalza la suavidad del rojo y la frialdad del azul.
El beauty look de Gaga tampoco pasó desapercibido y es que sabe jugar muy bien con su estética, creando sellos personales que se vuelven inconfundibles: smokey eyes, piel efecto glow, cejas decoloradas y labios rojos brillantes. Acorde con el outfit, el peinado estuvo a altura gracias a unas ondas marcadas y peinadas hacia un lateral con un leve tupé que aportaba volumen a su rostro y remarcaba sus facciones.