MADRID, 29 Ene. (CHANCE) -
En medio de una tristeza generalizada, así llegaban los reyes Felipe y Letizia al funeral de estado por las 45 vícitmas del accidente ferroviario de Adamuz. Minutos antes de las 18:00, los Reyes llegaban al Palacio de los Deportes 'Carolina Marín' para acompañar a los familiares de las víctimas en este adiós multitudinario en el que hubo marcadas ausencias como el presidente del gobierno, Pedro Sánchez o el ministro de transportes, Óscar Puente.
Visiblemente compungidos y de riguroso negro, sus Majestades acudían a la cita en la que se mostraban especialmente cercanos con los familiares de las víctimas con los que se han volcado desde el minuto uno. Entre los asistentes, también otras autoridades de nuestro país quisieron mostrar sus condolencias a los familiares de los fallecidos como fue el caso de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida; o el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre.

Para protegerse de la lluvia, la reina Letizia accedía a las instalaciones bajo un paraguas de color negro mientras el rey Felipe caminaba unos pasos por delante de ella sin protección alguna ante las adversidades meteorológicas. Una vez más derrochando elegancia, la esposa del Monarca eligió un correcto vestido estilo abrigo en color negro con corte a la altura de la cintura y falda midi que combinó a la perfección con zapatos de tacón bajo, medias oscuras y bolso en el mismo tono.

Tras el himno nacional, la ceremonia religiosa comenzada con la asistencia de varios miembros del gobierno como el jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo; y el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, pero también con la presencia de algunos usuarios del tren que vivieron este terrible accidente en primera persona y que aún lucian secuelas más que evidentes del siniestro.
