MADRID 16 May. (EUROPA PRESS) -
Jaime Ostos y Maria Ángeles Grajal apoyan desde la distancia el papel de su hijo Jacobo en la isla y lejos de creerse las acusaciones que Aída de que el joven consideraba a sus padres un lastre, Ostos apunta que es "una puñalada que se ha pegado ella sola".
Jaime Ostos no se anda con miramientos a la hora de calificar a Aída Nízar: "Eso es un monstruito con figura humana y no tiene nada que ver con una persona tan correcta, tan educado y tan señor como es mi hijo". El ex torero difiende a capa y espada a su hijo despúes de los enfrentamientos que este ha tenido con la colaboradora de televisión más conflictiva del momento.
Aída declaró que el propio Jacobo consideraba que sus padres eran un lastre para él, pero pronto su amigo Mario acudió a un plató a defenderle apuntando que el superviviente estaba orgulloso de sus padres. Jaime, lejos de creer esas declaraciones señaló: "Bueno esto es una puñalada que se ha pegado ella sola porque como comprenderás cualquier persona no le va a confiar algo a una persona con la que no se lleva bien, absurdo".
María Ángeles Grajal por su parte, está preocupada por lo mismo que todas las madres: saber que su hijo come bien. La mujer de Ostos recomendó a Jacobo que comiera ya que "Jacobo siempre ha comido muy mal y con lo que tiene, que no es nada, imagínate".
Cuando Europa Press preguntó a Grajal sobre qué opinaba de Aída comentó: "Mejor no digo lo que pienso". Y señaló: "Afortunadamente ya no está al lado de mi hijo. Jacobo es el mismo, lo que véis, tiene muchísima personalidad, es muy sincero, muy auténtico".
Maria Ángeles tampoco ha creído las declaracionse de Aída y señaló: "Afortunadamente no lo escuché la primera vez porque lo habría pasado fatal, pero no es cierto".