Actualizado 14/01/2016 04:59 CET

Rappel, el psicólogo de GH Vip

Rappel en Gran Hermano VIP 4
RAPPEL EN GRAN HERMANO VIP 4

MADRID, 14 Ene. (CHANCE) -

Todo el mundo sabe quien es Rappel, o al menos le conocen por su oficio: la videncia. Sin embargo, ahora que ha entrado a la casa de Gran Hermano VIP 4, todos estamos conociendo facetas que desconocíamos del modisto.

En menos de una semana desde que empezó esta edición, ya podemos ir viendo de qué palo va cada uno de los concursantes, siendo Rappel una de las sorpresas. Y es que, podemos asignarle fácilmente el concepto de "el psicólogo y padre de la casa".

Y es que, a pesar del cachondeo del resto de sus compañeros por la cuestión de edad, ya que es el más longevo de la casa, y teniendo en cuenta que la prueba era relacionada con momias, Rappel ha conseguido integrarse, tanto, que todos acuden a él en busca de ayuda y consejo.

Bien es cierto que lo primero que llamó y que sigue llamando la atención en todos son sus túnicas. La presentadora Lucía Hoyos fue la primera que cayó ante las maravillosas telas y pretendía ponérselas, y al final Javier Tudela y Fran Nicolás también cayeron bajo su embrujo.

Pero lo que más llama la atención al resto de la casa es su forma de ser, tan apacible, y su capacidad de ayudar en todo. Cómo no, usando sus poderes de vidente y leyéndoles las manos y echándoles las cartas, cosa, como sabemos, que fuera no ha hecho tanta gracia, véase a Kiko Matamoros muy cabreado por haber estado hablando con su hija, Laura Matamoros.

Sin embargo, y lejos de saber lo que está pasando fuera, los habitantes de Guadalix caen rendidos ante Rappel. Cualquier mal momento, decaída, allí va el vidente más amistoso. Es sobretodo el gran apoyo de Julian Contreras, ya que en estos días han hablado muchísimo de la madre fallecida del jóven, Carmina Ordóñez, alguien que Rappel conocía, y asegurando al hermanastro de Fran Rivera que había estado con su madre el día anterior a su muerte.

Masajes, lecturas de manos, de pies, de cartas...lo que bien sabemos es que Rappel se ha convertido el psicólogo de la casa, un hombro por el que todos acaban pasando. No sabemos como lo hace, pero al final provoca que todos encuentre consuelo en él, sirviendo más de desahogo que el propio confesionario.

En sus propios alegatos para quedarse en la casa, afirmaba y reafirmaba que él estaba ahí para apaciguar el mal rollo del grupo de amigos, porque para él ya son más que compañeros.

"Soy el más viejo que ha entrado en GH. Con mi energía, mis consejos y mi paciencia creo que intento ayudar a todos, con el más necesitado...si necesitan un empujoncito ahi estoy, les apoyo en sus momentos e intento poner un poco de paz. Quizá no va con la idea del programa pero intento apaciguar las broncas, los ánimos y recuperar el buen rollo, la armonía", concluyó así con el gran aplauso de sus colegas.

EL PSICÓLOGO...¿DE TODOS?

De todos, para nada. No hay más que ver la tirria que ha cogido a Carmen López, que se podría decir que es la más odiada de la casa. Ambos no hicieron las paces tras la bronca que tuvieron sobre la portada de Interviú de las exconcejala de Ciudadanos, y desde entonces no se pueden ni ver. Así se lo dijo de claro Rappel: "No te dirijas a mi, no me dirijas la palabra, para mi no existes"...¡saltan chispas!

Incluso en los primeros alegatos, el modisto no pudo contener la cara de aburrimiento al escuchar lo que decía Carmen...en definitiva, no se aguantan. Y es que, no se puede caer bien a todo el mundo.

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