MADRID, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -
El padecer un desorden de ansiedad aumenta el riesgo del inicio de pensamientos suicidas e intentos de suicidio, según un estudio de la Universidad de Manitoba en Winnipeg (Canadá) que se publica en 'Archives of General Psychiatry'. Los pensamientos suicidas y los intentos suicidas son factores de riesgo destacados para los suicidios consumados y el estudio muestra cómo la ansiedad duplica ambos factores en aquellos que la padecen.
Según los expertos, los desórdenes del estado de ánimo como la depresión, el abuso de sustancias y la esquizofrenia son factores de riesgo establecidos para los pensamientos suicidas y los intentos de suicidio pero los desórdenes de ansiedad a menudo coexisten con estos desórdenes mentales y el impacto de los desórdenes de ansiedad sobre el riesgo de pensamientos suicidas e intentos de suicidio ha sido, por ello, difícil de evaluar.
Los científicos analizaron datos de entrevistas de un muestreo aleatorio de personas de Holanda para determinar si los desórdenes de ansiedad son factores de riesgo en el caso de posteriores intentos o pensamientos suicidas. En dos evaluaciones de seguimiento, un año y tres años después de la entrevista inicial, los investigadores examinaron si los desórdenes de ansiedad en la entrevista inicial estaban asociados con la incidencia de pensamientos suicidas o intentos de suicidio.
En el primer y segundo período de seguimiento, hubo 41 y 44 nuevos casos de individuos con ideas suicidas respectivamente (un total de 85 nuevos casos), y 24 y 15 nuevos casos de intentos de suicidio (un total de 39 nuevos casos). Después de ajustar los resultados en relación con otros desórdenes mentales y factores sociales, los investigadores descubrieron que la presencia del desorden de ansiedad duplicó más del doble el riesgo de intentos o pensamientos suicidas en los 7.076 participantes de la entrevista inicial.
En las 4.796 personas que participaron en las tres entrevistas, la presencia de desórdenes de ansiedad en la entrevista inicial duplicó el riesgo de subsiguientes pensamientos suicidas y triplicó el riesgo de subsiguientes intentos de suicidio. Posteriores análisis demostraron que la presencia de cualquier trastorno de ansiedad en combinación con un desorden de estado de ánimo estaba asociada con una probabilidad superior de intentos de suicidio en comparación con un desorden del estado de ánimo en solitario.
Según los científicos, este es el primer estudio que demuestra que un desorden preexistente de ansiedad es un factor de riesgo por sí solo para el posterior inicio de pensamientos e intentos suicidas. Además, los datos demuestran que los desórdenes comórbidos de ansiedad amplifican el riesgo de intentos de suicidio en personas con desórdenes de estado de ánimo.