Actualizado 05/03/2012 20:17 CET

La ESA avanza en el envío de una nave al polo sur de la Luna

Luna
Foto: NASA

MADRID, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

   La ambición de Europa de aterrizar en el polo sur de la Luna en el año 2018 ha dado un paso adelante tras comprobar que los nuevos propulsores de la nave funcionan correctamente. Según los expertos, es una de las pruebas "más importantes" que se realizarán para esta misión, ya que, al no tener atmósfera la Luna, la nave no puede confiar en su paracaídas para desacelerar en su descenso y, por tanto, tendrá que utilizar sus motores y propulsores de manera poco convencional.

   Según ha explicado la Agencia Espacial Europea (ESA), la prueba a la que se ha realizado al rover es reproducir el vacío y temperaturas a las que se enfrentará en su camino hacia la superficie del satélite. Así, la nave se ha enfrentado a una serie de ráfagas cortas que han alcanzado los 1100°C.

   El experto de la ESA Houdou Berenguela ha señalado que los resultados son positivos. "Los propulsores se mostraron estables, con un gran rendimiento, incluso bajo la presión de las condiciones de funcionamiento del módulo lunar", ha indicado.

   La nave que se enviará a la Luna tiene como objetivo evaluar posibles peligros y poner a prueba nuevas técnicas para enviar humanos en un futuro. Antes de aterrizar, la nave orbitará la Luna, a unos 100 kilómetros sobre la superficie.

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