Uno de cada 5 médicos no receta genéricos "en ningún caso"

Europa Press Ciencia
Actualizado: miércoles, 19 octubre 2005 22:35

MADRID, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los ciudadanos tienen "plena confianza" en los medicamentos genéricos, así como en su seguridad, calidad y eficacia. Sin embargo, uno de cada cinco médicos no los receta "en ningún caso" y, de hecho, a uno de cada dos pacientes nunca le han prescrito este tipo de medicamentos, lo que constituye "un gran handicap" para el desarrollo de esta industria en España, según se desprende de los resultados de un estudio sectorial sobre estos fármacos presentado hoy en Madrid por la Asociación Española de Sustancias y Especialidades Farmacéuticas Genéricas (AESEG).

Asimismo, según este "Primer estudio sectorial sobre la percepción de los medicamentos genéricos", realizado por la consultora MerkaStar y basado en entrevistas a pacientes, médicos y farmacéuticos, los pacientes conocen los genéricos, los valoran favorablemente y aceptan la recomendación de su uso por parte del médico y el farmacéutico.

Sin embargo, dos de cada tres médicos dudan de la calidad, eficacia o seguridad de estos fármacos, mientras que el 38 por ciento de los farmacéuticos "no recomienda de forma habitual su uso" a unos pacientes que sí están dispuestos a que les receten estos medicamentos y que son conscientes de que suponen un ahorro para la sanidad pública.

Curiosamente, los médicos consideran que el 34 por ciento de sus prescripciones son de genéricos, lo que según el presidente de AESEG, Guillermo Tena, "no se corresponde con la realidad" de un mercado que no supera el 9 por ciento en unidades, por lo que hay que entender que este aspecto los médicos "han exagerado".

Por su parte, el director general de AESEG, Miguel Barbero, estas conclusiones revelan "resistencias" ante el genérico por parte de médicos y farmacéuticos y hacen desvanecerse la "leyenda urbana" que es el paciente quien tiene reticencias al cambio del fármaco de marca por el genérico, cuando según la encuesta el 95 por ciento de los mismos aceptan el cambio de tratamiento establecido por el médico, porcentaje que baja al 83 por ciento si es el farmacéutico quien propone el cambio del fármaco.

"Poner en duda la eficacia de un genérico es contrario al sistema sanitario, ya que todos los fármacos siguen las mismas pautas y controles", explicó en rueda de prensa Miguel Barbero, que considera que la Administración debe tomar medidas para solucionar este problema y hacer que el mercado de genéricos (que no llega al 10 por ciento en unidades tras 8 años de implantación) "despegue en España".

En este sentido, Tena indicó que desde AESEG se sigue proponiendo al Ministerio, de cara al debate de la nueva Ley del Medicamento, que se establezca una reducción de la aportación del usuario en el caso de los genéricos y la consideración de la aportación reducida para los pacientes crónicos cuando se trate de uno de estos medicamentos.

Según el estudio, el 69 por ciento de los pacientes saben lo que son los genéricos, y casi la totalidad de los mismos (el 93 por ciento) consideran que son iguales que los de marca. Asimismo, para el 98 por ciento de los pacientes, los genéricos tienen la misma calidad que los de marca y además representan un ahorro.

En contraste, sólo el 75 por ciento de médicos y farmacéuticos consideran el genérico igual al fármaco de marca, y de hecho el 28 por ciento de los médicos y el 29 por ciento de los farmacéuticos dudan de la eficacia de estos productos. Sin embargo, la encuesta revela que el 38,5 por ciento de los facultativos y el 21,8 por ciento de los boticarios no tienen un conocimiento completo de lo que es un genérico, sino sólo "ideas básicas", lo que a juicio del presidente de AESEG, Guillermo Tena, es llamativo puesto que al fin y al cabo de trata de profesionales sanitarios.

LA FALTA DE CONFIANZA DE LOS MÉDICOS

Por otro lado, preguntados por la confianza que tienen a los genéricos, el 43,5 por ciento de los médicos responden que no tienen la misma confianza en todos estos productos, debido a que no tienen la misma bioequivalencia, calidad o eficacia (33,3 por ciento); la calidad depende del laboratorio (31 por ciento); por la experiencia clínica (16) o por la calidad del excipiente (5,7).

En cuanto a las razones de los médicos que se niegan a recetar genéricos para mantener esta actitud, el estudio revela que recetan siempre marcas por la costumbre de los pacientes (46 por ciento), porque al paciente no le gusta que le cambien los nombres de los medicamentos; porque el cambio "confunde" a los pacientes; y porque para algunos enfermos es un problema el cambio de denominación, color o forma (83 por ciento).

Además, la mayoría (el 73 por ciento) de los médicos consideran que el farmacéutico le ha cambiado en alguna ocasión el medicamento prescrito, lo que el 71 por ciento considera que es un hecho negativo. En este contexto, el 81 por ciento entiende que la Administración debería intervenir para que no se produzca la sustitución de recetas de medicamentos genéricos sin causa justificada por parte del farmacéutico.

En lo que se refiere a los farmacéuticos, el 79,2 por ciento se quejan de que el sistema de precios de referencia les perjudica, y reclaman como medidas para fomentar el uso de genéricos la libertad de sustitución entre los mismos; que los laboratorios de genéricos realicen la misma política comercial que los de marca, en lo que coinciden con los médicos; y que la administración obligue a los médicos a prescribir genéricos en la sanidad pública.

Para los médicos, lo que hay que hacer es impedir que los farmacéuticos cambien un laboratorio por otro, que los médicos tengan facilidades para prescribir lo que quieran y que la Administración dé incentivos, ya sean económicos (57,4 por ciento) o en materia de formación (40,7 por ciento) a aquellos médicos que prescriban genéricos.

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