MADRID, 3 Dic. (EUROPA PRESS) -
La calidad de los huesos es tan importante como su densidad a la
hora de prevenir fracturas óseas producidas por osteoporosis, por lo
que los tratamientos médicos deben demostrar su eficacia tanto en el
aumento de la masa ósea como en la mejora de la mineralización, daño
miroscópico o unión de moléculas que forman el hueso (trabéculas),
según explicó el doctor Santiago Palacios, presidente de la
Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM).
En su opinión, el hecho de que la mitad de las personas que
padecen una fractura de cadera pierda su capacidad de marcha y una
cuarta parte fallezca al año por complicaciones derivadas de ésta
justifica que se considere "fundamental" el tratamiento médico que
prevenga cualquier tipo de lesión de este tipo.
Así, además de la edad --la mitad de las mujeres mayores de 50
años puede sufrir una fractura ósea por osteoporosis y un tercio de
las que sobrepasan los 80 años sufrirá una rotura de cadera-- como
principal factor desencadenante de la patología, Palacios señaló
otros como el consumo de tabaco o exceso de nicotina que pueden
contribuir a su aparición o aceleración.
En este sentido, recomendó también medidas preventivas, entre
ellas la realización de ejercicio físico moderado y regular o
mantener una dieta rica en calcio y vitamina D, para evitar la
aparición de esta patología, que afecta a dos millones de mujeres y
750.000 hombres en España y constituye un trastorno esquelético
caracterizado por un compromiso de la resistencia ósea que aumenta la
propensión de la persona a sufrir fracturas.
Según explicó, éstas recomendaciones "se deben adoptar no sólo
cuando ya existe la osteoporosis, sino también cuando se presenta la
osteopenía, es decir, cuando el hueso ha empezado a sufrir una
disminución de la densidad", pero aún no se ha diagnosticado la
enfermedad.