Los científicos consiguen activar y desactivar recuerdos en la memoria de moscas de la fruta

Europa Press Ciencia
Actualizado: jueves, 24 mayo 2001 11:20

MADRID, 24 May. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de investigadores del Laboratorio de Cold Spring Harbor, en

Nueva York (EE.UU.) ha empleado una técnica genética en moscas de la

fruta para accionar e interrumpir a voluntad la actividad eléctrica

en los cerebros de los insectos.

Con ello, los científicos han descubierto que desactivando la

electricidad cerebral se bloqueaban recuerdos de la memoria, aunque

no la formación de ésta. El cerebro de las moscas funciona de forma

muy similar al cerebro de otros animales, incluidos los seres

humanos. Las moscas son capaces de aprender igual que los perros de

Pavlov, explican los autores del estudio en un artículo publicado en

la última edición de la revista 'Nature'. En el experimento de los

perros de Pavlov se vio que cuando sonaba una campana y se daba de

comer a los animales durante unos cuantos días, los perros se

animaban y esperaban su cena al oír el sonido de ésta.

Las personas que tienen perros o gatos se encuentran ya

familiarizados con esta forma de aprendizaje asociativo y lo ver

cada vez que, al abrir una lata de comida, el perro se presenta en la

cocina anticipándose a su comida. Sin embargo, lo que ven los dueños

de perros o gatos es la recuperación de la memoria abrir lata -

comida, que ya ha sido adquirida y almacenada en el cerebro del

animal. Ahora, los investigadores han observado que las memorias que

se basan en el aprendizaje asociativo se pueden formar en ausencia de

actividad eléctrica en el cerebro de las moscas de la fruta, pero no

se pueden recordar.

La memoria tiene tres componentes: adquisición (aprendizaje),

almacenamiento y recuperación (recuerdo). Al entrenar en los

experimentos a las moscas de la fruta a evitar un olor, desactivando

la actividad eléctrica en el cerebro varias veces durante o después

del entrenamiento, los autores del estudio han podido testar si la

actividad eléctrica en el cerebro del insecto era necesaria para las

fases memorísticas de la adquisición, el almacenamiento o el

recuerdo.

La clave del estudio ha sido la expresión de una forma mutante de un

gen llamado Shibire en el cerebro de las moscas. Normalmente, el gen

está involucrado en la emisión neurotransmisora. Sin embargo, la

forma mutante del gen codifica una proteína que funciona a baja

temperatura (20 grados centígrados) pero que bloquea la emisión de

neurotransmisores a altas temperaturas (30 grados centígrados). Esta

propiedad, permitió activar y desactivar Shibire en el cerebro al

someter a las moscas a altas y bajas temperaturas alternativamente.
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(EUROPA PRESS)

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