MADRID, 16 Jul. (EUROPA PRESS) -
El umbral de percepción y resistencia del dolor ha podido ser
modificado en ratas de laboratorio, alterando sus niveles de un
neurotransmisor clave, el GABA, según informa una carta de
investigación firmada por científicos de la Universidad de California
en San Francisco (EE.UU.), que ahora publica la última edición de la
revista "Nature".
Si bien la percepción del dolor puede ser alterada por el estado
anímico, la atención o la estimulación directa del cerebro, se sabe
muy poco sobre los mecanismos neuronales del procesamiento del dolor.
Los autores del nuevo trabajo estudiaron la corteza insular
agranular rostral, una parte del cerebro que se activa mediante
estímulos dolorosos. Las ratas pudieron hacerse más o menos sensibles
al dolor manipulando la cantidad del neurotransmisor GABA en dicha
zona cerebral.
Estudios anteriores han indicado que la corteza cerebral puede
recibir y procesar estímulos dolorosos. El nuevo estudio indica que
la misma región puede actuar antes en el proceso. La corteza cerebral
puede actuar, pues, como un termostato para el dolor, controlando el
punto de establecimiento del límite del dolor antes de que la señal
se perciba conscientemente.
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16-Jul-2003 19:50:01
(EUROPA PRESS)
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