TOKIO, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -
Cinco balleneros abandonaron hoy el puerto japonés de Shimonoseki
(sur) para cazar en el Antártico 400 rorcuales de pequeño tamaño en
el marco de su "programa científico", según anunció el Instituto
Público de Investigación sobre Cetáceos.
Según la Agencia Pesquera japonesa, durante seis meses, los
balleneros "recogerán informaciones sobre la tasa de mortalidad
natural de los rorcuales pequeños, sobre el aumento de su población y
sobre otros datos ecológicos en el Océano Antártico".
Con este motivo, la asociación ecologista Greenpeace Japan reiteró
hoy su condena del sistema del "programa científico", un vericueto
legal que permite a Japón sortear la moratoria internacional sobre la
caza de ballenas. "Resulta muy difícil comprender por qué el Gobierno
se preocupa tanto por la caza de la ballena cuando prácticamente ya
no hay demanda de esta carne en Japón", apuntó Keiko Shirokawa,
portavoz de la ONG.
Japón interrumpió oficialmente la caza comercial de la ballena en
1988, en aplicación de la moratoria establecida en 1982 y que entró
en vigor cuatro años después. Sin embargo, reanudó sus actividades en
1987 utilizando este artificio legal, que permite la caza con el
objetivo de la investigación científica.