Demostrados por primera vez en laboratorio los efectos antiadictivos de la ibogaina y su mecanismo de acción

Europa Press Ciencia
Actualizado: miércoles, 19 enero 2005 10:00

MADRID, 19 Ene. (EUROPA PRESS) - U.-

Investigadores de la Universidad de California en San Francisco (Estados Unidos) han demostrado por primera vez en laboratorio los efectos antiadictivos de la ibogaina, un alcaloide encontrado en la planta africana 'Tabernanthe iboga', y su mecanismo de acción basado en el incremento del nivel de una proteína cerebral conocida como factor neurotrófico derivado de la línea celular glial (GDNF). Las conclusiones de este estudio, que abre la vía al desarrollo de otros fármacos contra la adicción que no posean los efectos secundarios de este componente, se publican en 'The Journal of Neuroscience'.

La ibogaina ha sido defendida durante años por una parte de la profesión médica como un potente agente antiadictivo por su habilidad para revertir los síntomas de la abstinencia y la ansiedad de consumo provocada por el alcohol y distintas drogas de abuso.

Sus efectos secundarios, incluyendo las alucinaciones, que la hicieron popular en la década de los 60, y su toxicidad para ciertas células nerviosas probada en estudios de roedores han desalentado estudios más cuidadosos sobre su potencial clínico contra la adicción al alcohol y otras drogas.

Los científicos han mostrado definitivamente en experimentos en ratones y ratas que la ibogaina reduce el consumo de alcohol y han determinado que lo hace a través del incremento del nivel de una proteína cerebral conocida como factor neurotrófico derivado de la línea celular glial (GDNF). En otro estudio, los expertos demostraron que el GDNF por sí mismo disminuía el consumo de alcohol.

En su investigación, los científicos primero analizaron estudios conductuales que mostraban que la ibogaina reducía el consumo de alcohol. Los científicos indujeron a las ratas a consumir alcohol en sesiones diarias de bebida y demostraron que el consumo declinó precipitadamente cuando recibieron ibogaina. La droga fue administrada por inyección o directamente en la región cerebral donde se encontraron niveles elevados de GDNF. La investigación también mostró que la Ibogaina fue bastante eficaz en prevenir las recaídas.

En este análisis, los investigadores proporcionaron alcohol a ratas hasta que se convirtieron en consumidores diarios "experimentados". Entonces les retiraron el alcohol durante dos semanas, lo que normalmente conduce a aumentar de forma importante la toma de alcohol cuando éste se encuentra de nuevo accesible. Cuando los científicos administraron Ibogaina, descubrieron que el deseo y el consumo elevado fueron significativamente menores.

Según los expertos, el descubrimiento de que la Ibogaina reduce el consumo exacerbado de alcohol después de un periodo de abstinencia es un importante descubrimiento ya que existen muy pocos fármacos eficaces para tratar estas fuertes recaídas.

Los científicos confirmaron también en un modelo celular que la Ibogaina estimulaba la actividad del GDNF. Finalmente, mostraron que un inhibidor conocido del GDNF bloqueaba la habilidad de la Ibogaina para disminuir el deseo de alcohol en ratas, sugiriendo un vínculo directo entre las acciones deseables de la Ibogaina y el GDNF.

Según los expertos, si pueden alterar los mecanismos del GDNF podrían obtener un nuevo tratamiento contra el alcohol y la adicción a las drogas sin los efectos secundarios indeseables de la Ibogaina.

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