Actualizado 11/11/2008 19:53:29 +00:00 CET

Descubierta al sur de El Cairo una pirámide de más de 4.000 años de antigüedad

SAQQARA (EGIPTO), 11 Nov. (Reuters/EP) -

Arqueólogos egipcios han descubierto una pirámide enterrada en el desierto al sur de El Cairo que se piensa que podría pertenecer a la madre de un faraón que reinó hace más de 4.000 años, según informó hoy el secretario general del Consejo Superior de Antigüedades de Egipto, Zahi Hawass.

La pirámide, encontrada hace unos dos meses, probablemente albergó los restos de la reina Sesheshet, la madre del faraón Teti, quien reinó en Egipto entre los años 2323 y 2291 a.C. y fundó la Sexta Dinastía, explicó Hawass en declaraciones a los medios de comunicación.

"La única reina cuya pirámide está desaparecida es Shesheshet, por lo que estoy seguro de que (la pirámide encontrada) le pertenecía. Esto enriquecerá nuestro conocimiento sobre el Antiguo Reino", añadió el arqueólogo.

La Sexta Dinastía, tiempo de conflicto para la familia real egipcia y de desgaste del poder centralizado de los faraones, es considerada la última del Antiguo Reino, después de lo cual Egipto entró en una grave crisis de pobreza, hambre y agitación social.

Los arqueólogos ya habían descubierto las pirámides pertenecientes a las dos mujeres del faraón Teti en las proximidades de la recientemente encontrada, pero nunca habían dado con uno de los edificios que albergó los restos mortales de Sesheshet.

Según especificó Hawass, la pirámide tiene cinco metros de alto, pero en realidad alcanzó los 14 metros, ya que ha perdido la parte superior, y 22 metros de largo. Es la pirámide número 118 que se encuentra en Egipto y está situada muy cerca de Saqqara, el emplazamiento de la necrópolis principal de la ciudad de Menfis, en la ribera occidental del Nilo, situada a 30 kilómetros de El Cairo.

De este modo, el secretario general del Consejo Superior de Antigüedades de Egipto estimó que la posible tumba de Sesheshet "podría ser la mayor pirámide secundaria jamás encontrada en Saqqara". Hawass comentó que los arqueólogos tienen previsto acceder a la cámara funeraria dentro de dos semanas, aunque es probable que la mayoría de su contenido haya sido robado.