MADRID, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -
Investigadores del Departamento de Neurociencias de la Case
Western Reserve University (EE.UU.), informan esta semana, en la
última edición de la revista "Neuron", sobre el hallazgo de un gen,
Pet-1, que es esencial para el mantenimiento de niveles normales de
ansiedad y agresividad.
Según los autores del presente estudio, "el comportamiento de los
ratones ''knockout'' se parece mucho al que muestran personas que
padecen ciertas alteraciones psiquiátricas caracterizada por un
aumento de la ansiedad y la violencia".
Así, informan sobre experimentos en los que, al eliminar
("knockout") estos genes en un ratón, su agresividad y su ansiedad
eran mucho mayores mientras que el control se reducía. Se vio,
además, que otras funciones neurológicas, como la coordinación
motriz, la alimentación y la actividad locomotriz, no parecían
alteradas en los ratones "knockout".
La ansiedad y la agresión son comportamientos normales e
importantes, que permiten a los individuos reaccionar adecuadamente a
las amenazas, o afrontar un desafío en el entorno. Sin embargo, está
claro que una ansiedad excesiva o incontrolable y la agresión, pueden
ser contraproducentes.