MADRID, 7 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Real Academia Sueca de las Ciencias otorgó ayer el premio Nobel de Química 2004 a los bioquímicos israelíes Aaron Ciechanoverm y Avram Hershko y al estadounidense Irwin Rose por sus trabajos sobre la degradación de proteínas --"uno de los procesos cíclicos más importantes de la célula", según el jurado--, que arrojan luz en la comprensión de la aparición y el desarrollo del cáncer.
No es la primera vez que los dos profesores israelíes, que trabajan en el Instituto de Tecnología de Haifa, reciben una distinción por sus trabajos en el dominio de la bioquímica. En el año 2000, ambos investigadores recibieron el premio estadounidense Albert Lasker a la investigación médica fundamental, que compartieron con el profesor Alexander Varshavsky, del Instituto californiano de Tecnología.
El Nobel de Química 2004 premia el descubrimiento realizado por Ciechanover, Hershko y Rose en la década de los 80 de uno de los procesos cíclicos más importantes de la célula, la degradación de las proteínas. Durante décadas, diversos bioquímicos se interesaron en el estudio de la producción de proteínas por las células, pero los premiados fueron los primeros en poner sus miras en el desglose de las proteínas.
Paralelamente a los procesos de síntesis de proteínas, objeto de estudios que ya han recibido cinco Nobel, tienen lugar los procesos de degradación. La velocidad de renovación es muy diferente según las proteínas, variando desde unos pocos minutos hasta un día para las proteínas intracelulares, extendiéndose mucho más para las extracelulares, tales como la hemoglobina.
Los tres laureados demostraron que la degradación no es indiscriminada, sino que tiene lugar a través de un proceso muy controlado que permite que las proteínas reciban "una etiqueta molecular, un beso de muerte", en términos del jurado. La proteína conocida como ubequitina es la encargada de marcar a las proteínas seleccionadas para la degradación, a las que se une antes de que se desechen.
APLICACIONES EN MEDICINA
La degradación de proteínas en el interior celular desempeña importantes funciones, encontrándose en el punto de control de diversos procesos biológicos, algunos tan fundamentales como la progresión celular. La relación del descubrimiento de los tres galardonados con la medicina es que el sistema de la ubiquitina se ha convertido en esencial para la comprensión de la aparición y el desarrollo del cáncer.
El papel desempeñado por la ubiquitinación en la degradación de las proteínas reguladas es un "proceso fundamental que incluye en los procesos celulares vitales, especialmente el ciclo celular, la transformación maligna y las reacciones inflamatorias e inmunitarias", explicó en 2000 el presidente del jurado del premio Lasker, el profesor estadounidense Joseph Goldstein, que recibió el Premio Nobel de Medicina en 1985.
Cuando la degradación no se realiza correctamente, enfermamos, y el cáncer cervical y la fibrosis cística son dos ejemplos. Los trabajos relativos a la ubiquitinación ofrecen una oportunidad de desarrollar medicamentos contra estas enfermedades.
Los dos premiados israelíes, Aaron Ciechanover, de 57 años, y Avram Hershko, de 67 y de origen húngaro, trabajan en su país, en el Instituto Tecnológico de Haifa. Irwin Rose, de 78 añós, es especialista en psicología y biofísica en la Universidad californianan de Irvine. Los tres compartirán el premio, dotado con 10.000 coronas suecas (1,1 millón de euros), que recibirán el 10 de diciembre.
Con este galardón, Israel recibe su primer Nobel científico. El palmarés de los premios de Química aparece encabezado por Estados Unidos, que ha recibido este Nobel en 55 ocasiones desde que comenzara su emisión en 1901. En segundo y tercer lugar aparecen Alemania, con 27 premios, y Reino Unido, con 26.
El premio Nobel de Literatura de este año será desvelado el próximo jueves, y el de la Paz se conocerá el viernes. El premio de Economía será el último en entregarse, el lunes de la semana que viene.