Actualizado 25/01/2010 15:16 CET

Espermatozides de ratón pueden identificarse y colaborar entre sí

Ratón
Wikimedia Commons

MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

Algunos espermatozoides del ratón son capaces de discernir entre sus 'hermanos' e intrusos competidores procedentes de otros machos, y ponerse de acuerdo con sus 'parientes' para triunfar en la carrera hacia el óvulo. No obstante, este tipo de cooperación sólo llega a presentarse en algunas especies caracterizadas por su promiscuidad, en las que propicia una ventaja competitiva sobre el esperma de otros machos.

Asi se revela en un estudio publicado en la revista Nature por los biólogos Heidi S. Fishery Hopi E. Hoekstra, de la Universidad de Harvard.

"La carrera entre espermatozoides hacia el óvulo es feroz, pero esto es así especialmente cuando compiten espermatozoides de diferentes machos", explica Fisher. "En algunas especies con hembras emparejadas con varios machos, grupos de espermatozoides unen fuerzas para derrotar a sus competidores no cooperativos. Hemos probado que en ratones ciervo, esa cooperación sólo se produce entre parientes cercanos: espermatozoides del mismo macho".

Esta habilidad de los espermatozoides para discriminar entre parientes y extraños no se aprecia en especies monógamas, en las que los espermatozoides de diferentes machos muy improbablemente interactúan. Los resultados sugieren que la competición entre machos explica la propia conducta cooperativa entre sus espermatozoides.

Fisher y Hoekstra estudió los espermatozoides de dos especies de ratones ciervo --Peromyscus polionotus y Peromyscus maniculatus--. Aunque muy similares, esas dos especies difieren grandemente en conducta sexual, ya que la primera es monogama y la segunda cuenta con hembras promiscuas, apareándose con varios machos en cuestión de minutos.

Los científicos encontraron que sólo los espermatozides de la especie promiscua mostró la capacidad de discriminar entre semejantes de su mismo origen y de otras procedencias. Cuando los espermatozoides de diferentes machos de la especie monogama se combinaban en laboratorio no se producía agregación selectiva.

"Teniendo en cuenta que más del 95 por ciento de los mamíferos son promiscuos, es posible que esta capacidad para discriminar y cooperar puede estar ampliamente extendida en la naturaleza", sostienen estos expertos, informa Science Daily