MADRID, 6 Dic. (EUROPA PRESS) -
Las estructuras cerebrales que reaccionan ante las sensaciones
placenteras se activan también, aunque de otro modo, ante el dolor,
según se desprende de un estudio del Hospital General de
Massachussets (Estados Unidos) publicado en la última edición de la
revista 'Neuron'.
Los resultados del estudio servirán para el desarrollo de nuevas
formas de diagnosticar y tratar el dolor. Los investigadores autores
del estudio definen al dolor como "una experiencia compleja que
incluye tanto una sensación como una reacción emocional".
La comprensión del componente emocional puede ser la clave para
conseguir nuevos enfoques que ayuden a los enfermos con dolores
crónicos, que se encuentran en grave riesgo de ansiedad, depresión y
suicidio.
Las observaciones de los autores del estudio se han basado en
imágenes de resonancias magnéticas funcionales de ocho personas
voluntarias, hombres jóvenes y sanos a los que se colocó una
almohadilla térmica en las manos para transmitir sensaciones de frío
y calor por periodos breves, alternando con temperaturas normales de
la piel.
Las imágenes se enfocaron en las zonas del cerebro previamente
identificadas como involucradas con la experiencia sensorial de dolor
y en áreas identificadas en anteriores estudios como activadas en
respuesta a estímulos placenteros, como cocaína, comida y dinero. Los
resultados mostraron que las temperaturas calientes dolorosas
causaban no sólo la activación del circuito clásico del dolor sino
también de ciertas áreas anteriormente relacionadas con el placer.
En algunas de estas estructuras asociadas al placer, particularmente
en el núcleo acúmbeo, el patrón de actividad producido por el
estímulo doloroso era opuesto al que se observa en estudios de
estímulos placenteros. Además, la actividad en estas llamadas
estructuras de placer cambiaba con el tiempo: era más activa
inmediatamente después de la administración del calor intenso y
después volvía a su punto normal.
En contraste, las estructuras asociadas con la sensación de dolor
eran más activas después en los 25 segundos de periodo de
administración de calor intenso. Los autores confirman que hay dos
sistemas cerebrales que nunca antes en el pasado se habían asociado.
"Ahora hemos podido ver cómo las estructuras del placer se activan
también mediante las experiencias de aversión".
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(EUROPA PRESS)
12/06/11-30/01
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