MADRID 24 Oct. (EUROPA PRESS) -
El análisis de muestras de ADN de pacientes con trastorno obsesivo compulsivo y otras enfermedades relacionadas indica que estos trastornos neuropsiquiátricos, que afectan al estado anímico y al comportamiento, tienen relación con un mutante poco común, un gen que al no funcionar adecuadamente deriva en una función transportadora y reguladora fallida.
Los autores del nuevo estudio, pertenecientes a la Universidad Fujita, en Aichi (Japón), publican ahora sus conclusiones en la última edición de la revista Molecular Psychiatry. Los investigadores han observado una mutación en el gen humano transportador de la serotonina, hSERT, en familias no emparentadas con miembros afectados por el trastorno obsesivo compulsivo. Una segunda variante del mismo gen en algunos pacientes con esta mutación apunta a una mayor incidencia, resultando en mayores efectos bioquímicos y síntomas más graves.
Entre las diez principales causas de discapacidad en el mundo, el trastorno obsesivo-compulsivo es una enfermedad mental caracterizada por pensamientos indeseados repetitivos y comportamientos que dificultan la vida diaria. Los autores del trabajo señalan que, en toda la medicina molecular, hay pocos ejemplos de genes en los que haya dos variantes que alteran la expresión y regulación del gen, de una forma que parece asociada con los síntomas de una enfermedad. El nuevo estudio aporta una visión de las complicaciones que se vislumbran a la hora de estudiar la complejidad genética de los trastornos neuropsiquiátricos.