Un estudio de imágenes cerebrales esclarece la causa subyacente del trastorno de déficit de atención

Europa Press Ciencia
Actualizado: viernes, 21 noviembre 2003 15:00

MADRID, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los resultados de un nuevo estudio desarrollado por investigadores de University of California Los Angeles (EE.UU.), y publicado en The Lancet, proporcionan datos sobre las causas físicas subyacentes de los trastornos de déficit de atención e hiperactividad, con reducciones en el tamaño de ciertas áreas del cerebro y un aumento de las proporciones de la materia gris, que son características en los niños que padecen este trastorno.

El trastorno de déficit de atención e hiperactividad es un serio problema neuropsiquiátrico en los niños en edad escolar (en Estados Unidos, por ejemplo, hay un 3,6% de niños afectados). El trastorno se caracteriza por dificultad para mantener la atención, impulsividad y alta actividad motriz. Su naturaleza y su causa apenas se comprenden, pese a que anteriores estudios han apuntado a que una serie de cambios estructurales en zonas del cerebro que se ocupan de la atención, son los responsables de este trastorno.

Los autores del nuevo estudio realizaron el primer estudio morfológico detallado empleando resonancias magnéticas de alta resolución y sofisticados sistemas informáticos para determinar con mayor precisión las áreas específicas del cerebro que subyacen en este tipo de afecciones neurológicas.

Un examen cerebral de 27 niños y adolescentes con el trastorno de déficit de atención e hiperactividad fue comparado con el de otros 46 niños de control sin dicho trastorno. Se observó una estructura cerebral anormal en las cortezas frontales (en ambos lados del cerebro) de los niños con el trastorno, lo que reducía el tamaño local del cerebro localizado principalmente en pequeñas áreas de las cortezas prefrontales dorsales.

Los niños con trastorno de déficit de atención de hiperactividad también tenían un tamaño cerebral reducido en áreas temporales anteriores, también en ambos lados del cerebro. Se registraron notables aumentos en la materia gris en grandes porciones de las cortezas posterior temporal e inferior parietal de los niños afectados por el trastorno.

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