MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -
Científicos de la Universidad de California en San Francisco han
demostrado en animales que el poder analgésico de la morfina se puede
mantener sin aumentar la dosis, según informa la última edición de la
revista Cell.
Los autores del nuevo estudio han desafiado viejos conceptos
científicos que trataban de comprender por qué la morfina
(recomendada contra los dolores graves y crónicos, incluidos los de
casos de cáncer avanzado) y drogas afines pierden su eficacia a
medida que aumenta su uso.
Los investigadores han demostrado que un proceso natural conocido
como endocitosis, que se creía que debilitaba el efecto de la mayoría
de los opiáceos, en realidad cumple una función protectora. En el
presente estudio se ve que, cuando se potencia, el proceso puede
frenar el patrón mediante el cual los efectos analgésicos de la
morfina parecen desvanecerse a menos que se aumente.
La morfina y otros opiáceos afectan al organismo al unirse a
receptores naturales de la superficie celular, conocidos como
receptores mu opiáceos (MOR), que forman parte de una gran familia de
receptores involucrados en la acción de la mayoría de los
neurotransmisores y hormonas.
Estos receptores suelen eliminarse de su servicio al poco de
toparse con el opiáceo y son transportados al interior de la célula
en un proceso denominado endocitosis. En el interior de la célula,
los receptores pueden ser degradados o bien reciclados y enviados de
nuevo a la superficie celular.
Los autores del presente estudio han observado que la morfina no
promueve la endocitosis. Según han observado, en cultivos celulares y
en ratas, simplemente uniendo la morfina con un opiáceo inofensivo
que facilite la endocitosis se puede eliminar la tendencia a que
disminuya el efecto de la morfina, al hacerse los animales tolerantes
a sus efectos.
En los experimentos realizados el opiáceo que se ha mezclado con
la morfina ha sido DAMGO, que se sabe que induce la endocitosis en
los receptores de la superficie celular. Los investigadores han
confirmado que una endocitosis aumentada bloquea la tolerancia a la
morfina.