MADRID, 15 May. (EUROPA PRESS) -
A veces, simular que se administra un medicamento, placebo, puede aliviar los síntomas de la enfermedad de Parkinson, siempre que el paciente crea que el tratamiento es eficaz. El tratamiento placebo funciona cuando hace que una parte del cerebro que se activa en exceso a consecuencia de la enfermedad vuelva a su nivel normal de actividad.
Así lo indica un estudio desarrollado por científicos de la Universidad de Turín (Italia), que publica esta semana la última edición de la revista Nature Neuroscience. Durante varios días, los autores del presente estudio administraron a pacientes con Parkinson inyecciones de medicamentos que aliviaban temporalmente síntomas tales como la rigidez y temblores musculares.
Después, los especialistas administraron a los pacientes una inyección de placebo (una solución salina inocua sin medicación) y no les informaron del cambio. Antes de esta última inyección de placebo, los científicos implantaron quirúrgicamente unos cables de metal dentro del cerebro para poder medir señales eléctricas emitidas de células cerebrales individuales de una región llamada núcleo subtalámico, que está hiperactiva en los pacientes con Parkinson.
Se vio que, después de que los pacientes recibieran la medicación falsa, estas células se hacían menos activas y los músculos de los brazos se relajaban, permitiéndoles moverse con más facilidad. Las mejorías clínicas en los pacientes se correlacionaban con estos cambios en la actividad cerebral. Estos hallazgos son los primeros que informan sobre reacciones al placebo en neuronas individuales y pueden ayudar a los científicos a comprender cómo los estados mentales de las personas pueden influir en sus cuerpos.