SYDNEY (AUSTRALIA), 5 (EUROPA PRESS)
La prevención a largo plazo de las recaídas en las fases maníacas o depresivas del trastorno bipolar es crucial en el tratamiento de cien millones de personas de todo el mundo que viven con esta enfermedad, según un grupo de importantes psiquiatras que se han reunido esta semana en la conferencia regional de la Sociedad Internacional de Trastornos Bipolares (SITB) en Sydney, Australia.
"Hoy, la Sociedad Internacional de Trastornos Bipolares cede la palabra a psiquiatras de todo el mundo para establecer estándares más altos para el bienestar emocional y la estabilidad de los pacientes con trastorno bipolar," afirmó Samuel Gershon, catedrático de Psiquiatría en la escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh y presidente de la SITB.
"Los pacientes deberían conseguir paz mental y confianza para esforzarse en sus objetivos personales sin el continuo miedo a la recaída." La recaída puede tener unas consecuencias devastadoras en los pacientes de trastorno bipolar, el principal trastorno afectivo en el que el individuo experimenta ciclos de depresión profunda, euforia extrema (manía) y periodos de bienestar.
Durante la recaída en manía o depresión, los pacientes pueden experimentar interrupciones en sus relaciones y trabajos y pueden registrar tendencias suicidas. De hecho, aproximadamente del 25 al 50 por ciento de los pacientes de esta enfermedad han intentado suicidarse al menos una vez y uno de cada cuatro o cinco pacientes sin tratar lo han intentado con éxito. Algunos investigadores creen también que las recaídas recurrentes pueden generar un empeoramiento de la propia enfermedad así como contribuir a episodios cada vez más frecuentes de recaídas.
"Como médicos, nuestro primer objetivo ha de ser ayudar a los pacientes a mantenerse sanos y bien, no solo tratar los episodios bipolares en el momento en que aparecen, sino prevenir los mismos en la medida de lo posible," comentó Guy Goodwin, presidente del departamento de Psiquiatría de la Universidad de Oxford y miembro de la SITB. "Los investigadores persisten en su esfuerzo por mejorar los resultados de los pacientes mediante el continuo examen de la eficacia de los nuevos tratamientos para la prevención de las recaídas." El litio se ha considerado el estándar para el cuidado y mantenimiento de los pacientes con trastorno bipolar desde los años setenta. "No obstante, en la última década, los anticonvulsivos y los recientes antipsicóticos se han sometido a pruebas para comprobar si son fármacos que puedan colaborar en el retraso de las recaídas". Estos estudios son muy importantes en el intento por detectar los episodios de remisión y sumisión. "Es nuestra misión promover el conocimiento del trastorno bipolar y la investigación en todos los aspectos de la enfermedad y cultivar la colaboración internacional para mejorar los resultados de los pacientes y su calidad de vida," comentó Donna Carothers, directora ejecutiva de la SITB. "Explorar las causas de la recaída y enseñar a los pacientes y profesionales cómo retrasarlos y prevenirlos son dos acciones imperativas para estos esfuerzos", agregó.
El trastorno bipolar, también conocido como enfermedad maníaca depresiva, afecta al estado de ánimo, conducta y forma de pensar de las personas. Al contrario que en otras enfermedades, los síntomas pueden ser diferentes en las distintas fases de la enfermedad. El tratamiento de esta enfermedad supone un reto, ya que algunos tratamientos que muestran su eficacia en alguna fase de la enfermedad pueden resultar contraproducentes en otras fases, como los tratamientos antidepresivos, que pueden llevar a episodios maníacos.