ALMONTE (HUELVA), 19 (EUROPA PRESS)
Miembros del comité internacional para el seguimiento y la
evaluación de las acciones de conservación del lince ibérico
reconocieron hoy en rueda de prensa en Doñana que existen "pocas
garantías" de salvar esta especie, ya que su situación es
"dramática", aunque respaldaron todos los planes desarrollados para,
al menos, intentarlo, como el de cría en cautividad.
La comisión fue creada a raíz del seminario internacional sobre
este felino, que tuvo lugar en Andújar (Jaén) en octubre, y está
formada, entre otras entidades, por el Consejo de Europa y la Unión
Mundial para la Conservación de la Naturaleza.
La delegación desplazada a España se ha reunido con representantes
del Ministerio de Medio Ambiente, así como del Gobierno andaluz, y
han visitado las zonas linceras de Andújar y Doñana, además del
Centro de Cría en Cautividad situado en este último Parque Nacional.
El jefe de la División de Patrimonio Natural y Diversidad
Biológica del Consejo de Europa, Eladio Fernández Galiano, explicó
que el lince ibérico se encuentra en "una situación extremadamente
dramática", con sólo unos 150 ejemplares vivos --una treintena en
Doñana-- y únicamente dos poblaciones reproductoras, ambas en
Andalucía.
Esta circunstancia se debe, entre otras razones, a la dependencia
con respecto a su presa favorita, el conejo, que escasea a causa de
las enfermedades.
ESFUERZOS PARA SALVARLO
En opinión de Fernández Galiano, "tanto el Ministerio de Medio
Ambiente como la Junta están poniendo todos los medios a su alcance
para mejorar la situación de esta especie". Ambos tienen, a su
juicio, "la voluntad común de evitar que esta especie se extinga, se
están dando pasos políticos y dinero no falta".
Sin embargo, como reconoció el presidente del Grupo de
Especialistas en felinos de la Unión Mundial para la Conservación de
la Naturaleza, Urs Breitenmoser, acompañado también por la
representante de Iniciativa para la Conservación de los Grandes
Carnívoros para Europa Agnieszka Olszanska, "no hay una solución
sencilla".
Según Breitenmoser, el lince ibérico reúne actualmente todos los
problemas imaginables en un felino de sus características, ya que ha
sufrido desde persecución directa a la pérdida de hábitats Y la falta
de su alimento preferido.
A su entender, es necesario salvar en principio las dos
poblaciones reproductoras, a través de "una combinación inteligente
de medidas muy variadas a todos los niveles", además de crear una
población cautiva, de forma que a medio plazo ambas sirvan para
repoblar antiguas zonas linceras.
CRIA EN CAUTIVIDAD
Para Urs Breitenmoser, a pesar de que no existen aún resultados
sobre la reproducción en cautividad de lince ibérico, se han
desarrollado con éxito programas como éste con los otros tipos de
lince que existen. No obstante, los miembros del comité abogan por
mejorar la comunicación a este respecto entre la Junta de Andalucía y
el Gobierno central.
Además, Eladio Fernández se mostró optimista con respecto a los
ensayos que se están realizando en la Reserva Biológica de Doñana
para alimentar de forma suplementaria a estos animales con gallinas.
En su opinión, aunque no resulta natural darle de comer a un animal
silvestre, por el momento la experiencia está resultado
satisfactoria.
Por otro lado, sobre los atropellos, Fernández Galiano explicó que
afectan, sobre todo, a ejemplares jóvenes en dispersión. Éstos, al
salir de Doñana, que sólo tiene capacidad para albergar un número
determinado de ejemplares, no encuentran otro hábitat, ya que en el
entorno se construyen más carreteras o se transforman tierras para la
agricultura.
El participante por parte del Consejo de Europa en el comité
expresó, no obstante, que confía en que el número de muertes de
linces de este Parque Nacional esté compensado por el de nacimientos,
de manera que "la situación en Doñana está en la UVI, pero en estado
estacionario".
Igualmente, Eladio Fernández apuntó que las administraciones
central y autonómica están desarrollando medidas para evitar nuevos
fallecimientos de linces ibéricos en las carreteras. Sobre este
asunto, el miembro de la Unión Mundial para la Conservación de la
Naturaleza resaltó que "cada lince que muere en la carretera debería
estar en un programa de cría en cautividad".
En definitiva, Breitenmoser consideró que, a pesar de que no hay
garantías sobre la salvación de este felino, existen "buenas
perspectivas y esperanza".