Los expertos recomiendan un uso controlado de los antiinflamatorios no esteroides de nueva generación

Europa Press Ciencia
Actualizado: lunes, 24 enero 2005 22:00

MADRID, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los expertos recomiendan un uso controlado de los antiinflamatorios no esteroides de nueva generación, según se desprende de tres estudios sobre los riesgos y beneficios cardiovasculares que podrían estar asociados con los fármacos calmantes del dolor conocidos como inhibidores de COX-2. Los resultados de estas investigaciones se publican en 'Archive of Internal Medicine', una de las publicaciones de 'Journal of the American Medical Association' (JAMA).

Un estudio específico patrocinado por los laboratorios Pharmacia Corporation y Pfizer sobre la eficacia y salubridad del rofecoxib evaluó los efectos de los inhibidores de COX-2 y del naproxeno en los registros de presión sanguínea durante 24 horas en pacientes con diabetes tipo 2, hipertensión y osteoartritis. Los pacientes fueron asignados de forma aleatoria para recibir 200 mg. de celecoxib; 25 mg. de rofecoxib en una toma diaria; o 500 mg. de naproxeno dos veces al día durante 12 semanas.

Los resultados muestran que los síntomas de la osteoartritis son similares en todos los tratamientos pero la media de presión sanguínea sistólica durante las 24 horas después de 6 semanas de terapia se vio incrementada significativamente por el rofecoxib y no por el celecoxib o el naproxeno. Los expertos advierten de la necesidad de controlar la presión sanguínea cuando se utilicen antiinflamatorios no esteroides o inhibidores de COX-2 en el tratamiento de la osteoartritis para pacientes con hipertensión y diabetes tipo 2.

Un segundo estudio con 6.250 pacientes realizado por investigadores de la Universidad de Maryland (Estados Unidos) analizó los resultados de 6.250 individuos de alto riesgo entre 2.000 y 2.002, de los que 1.005 tomaban inhibidores de COX-2 y 5.245 usaban algún otro fármaco antiinflamatorio no esteroide. Aquellos pacientes que tomaban naproxeno fueron excluidos. Un total del 12 por ciento de los pacientes tuvo al menos un episodio de trombosis cardiovascular incluso después del tratamiento dentro del periodo de seguimiento.

Según los científicos los resultados del análisis indican que no existen diferencias en la tasa de episodios cardiovasculares entre los inhibidores de COX-2 y otros antiinflamatorios no esteroides distintos al naproxeno.

En un tercer estudio de la Universidad de Toronto (Canadá) los científicos descubrieron que los pacientes que tomaban warfarina junto con antiinflamatorios no esteroides o inhibidores de COX-2 poseían un riesgo más elevado de sufrir hemorragia gastrointestinal.

La warfarina es un anticoagulante usado en pacientes con una variedad de trastornos tromboembólicos. Los científicos analizaron información procedente de registros del sistema de salud de entre abril de 2.000 y marzo de 2.001, para identificar a un grupo de pacientes de más de 66 años a los que se les prescribiera warfarina de forma continuada.

Los científicos identificaron 98.821 pacientes con estas características, de los que un 0,3 por ciento (361 pacientes) ingresaron en hospitales por hemorragia gastrointestinal. Según los expertos los pacientes fueron más propensos a estar también tomando antiinflamatorios no esteroides no selectivos, celecoxib, o rofecoxib antes de ser hospitalizados en relación con los sujetos control (pacientes que tomaban warfarina pero no antiinflamatorios no esteroides o inhibidores de COX-2).

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