MERIDA, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -
El proyecto "Siembra Directa", que resultó premiado en el marco del certamen "Joven Emprendedor Europeo" en la categoría "Mejor idea de negocio", en su fase autonómica, y cuyo promotor es Manuel Pérez- Pavón Hernández, agricultor y empresario dedicado a prestación de servicios agrícolas, organizará hoy en Lobón unas jornadas de agricultura de conservación, a la 11 horas.
Según informó la organización, en la cita intervendrán el presidente de la Asociación Brasileña de Agricultura de Conservación, Nono Pereira; el profesor titular de la Universidad de Extremadura, Antonio López Piñeiro; y el presidente de la Asociación Extremeña de Agricultura Sostenible (Agrisos), Francisco Hernando
El promotor del proyecto, Manuel Pérez-Pavón, afirmó que la agricultura de conservación consiste en la siembra de un cultivo sobre los residuos inertes del cultivo anterior sin ningún tipo de labores primarias ni de preparación del lecho de siembra. "Nosotros nos adaptamos para poder sembrar sobre esos restos, por ello reducimos costes", indicó.
Según explicó, esta técnica posibilita la modernización tecnológica del campo, utilizando maquinaria de última generación y prácticas de laboreo no perjudiciales para el medio ambiente. "Las máquinas son prácticamente iguales que las tradicionales -matiza este agricultor- lo único que cambia es el sistema que va depositando el grano en la tierra, que se hace a base de unos discos para poder andar entre los restos", dijo.
Este agricultor, que tiene la sede de su empresa en la localidad de Puebla de la Calzada, destacó que la técnica de la siembra directa es muy ventajosa para la agricultura porque mejora la calidad de los suelos, haciendo que éstos sean más fértiles; contribuye a disminuir la erosión con lo cual es una herramienta de lucha contra la desertización; y reduce los gastos de los cultivos incrementando la rentabilidad de los mismos.
"Como se deja el rastrojo de la cosecha, se reducen los costes de laboreo, posteriormente, al dejar los restos, vamos haciendo unas aportaciones de materia orgánica, con lo cual a la vuelta de unos años reducimos la incorporación de abonos químicos y, a su vez, también vamos protegiendo acuíferos, vamos favoreciendo el aumento de lombrices que es muy beneficioso porque airean mucho la tierra", señaló Pérez-Pavón.
ESCASA EXTENSION
La agricultura de conservación está muy poco extendida en Extremadura, ya que si bien existen algunas fincas en Almendralejo y en la comarca de Vegas Altas, que ya han incorporado este método, sin embargo "el agricultor es muy reacio a cambiar todas las técnicas aprendidas en muchos años", señaló.
Los sistemas de agricultura de conservación constituyen una solución adecuada a las demandas sociales de una agricultura más sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Por ello han sido recogidas en las medidas agroambientales de diversos países incluyendo a España, y responden perfectamente a los retos establecidos en la reciente comunicación de la Comisión de la Unión Europea "Hacia una estrategia de Protección de Suelos".
La intensificación de la agricultura convencional (aumento de la mecanización y del laboreo del suelo) en los últimos 50 años ha contribuido en gran medida a agravar los procesos erosivos y a aumentar el riesgo de desertificación de las zonas más vulnerables.
La erosión de los suelos agrarios tiene una considerable incidencia económica negativa sobre la producción agrícola y sobre las infraestructuras, obras públicas próximas a las zonas agrícolas afectada (corrimientos de tierras, colmatación de embalses, entre otros).
Finalmente, la organización de las jornadas estima que los daños directos producidos por la erosión sobre la producción agrícola aumentan en un 25 por ciento los costes de ésta (53 euros por hectárea y año). Además, si se suman los daños producidos por la erosión imputable a la agricultura, se estiman en 85,5 euros por hectárea y año.