Forman un nuevo tipo de oro a presiones como las del centro terrestre

Publicado 05/08/2019 14:42:52CET
Tres fases del oro
Tres fases del oroLAWRENCE LIVERMORE NATIONAL LABORATORY

   MADRID, 5 Ago. (EUROPA PRESS) -

   El oro puede reorganizar sus átomos y formar una nueva estructura bajo condiciones extremas, concluye un nuevo estudio del Lawrence Livermore National Laboratory y la Carnegie Institution for Science.

   Los científicos utilizaron un láser de alta energía para calentar el oro hasta temperaturas extremas y someterlo a presiones próximas a las que se registran en el centro de la Tierra.

   Anteriormente se creía que oro solo podía formar una estructura cristalina, llamada cúbico centrado en las caras en la que los átomos se ubican en cada cara y ángulo, según un comunicado.

   Gracias a su estabilidad, el metal amarillo ha sido considerado durante un tiempo como un tipo de estándar para los experimentos, cuyo objetivo era calcular la alta presión. Sin embargo, todas las investigaciones anteriores conducidas en oro involucraron una lenta compresión a temperaturas bajas.

   Durante su experimento el investigador principal Richard Briggs y su equipo colocaron un pequeño trozo de plástico frente a un pedazo de oro y le dispararon con un láser de alta energía y lo trataron con rayos X. Las ondas de choque hicieron que el metal se calentara extremadamente rápido, en cuestión de varios nanosegundos, informa sputniknews.com.

   Como resultado, el oro formó otra estructura cristalina llamada cúbico centrado en la que los átomos se colocaron en cada ángulo y tan solo un átomo se ubicó en su centro. Los científicos estadounidenses descubrieron que el oro empieza a cambiar su forma tras ser sometido a la presión de unos 220 gigapascales, que supera a la presión atmosférica de nuestro planeta en 2,2 millones de veces, informa el portal PhysOrg.

   Además, los investigadores consiguieron que el oro se derrita al someterlo a una presión de más de 250 gigapascales. Esta presión se acercó a la que puede registrarse en el centro de la Tierra (aproximadamente 330 gigapascales). El estudio se publica en Physical Review Letters.