MADRID, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -
Las moscas de la fruta viven más tiempo cuando se alimentan con
una dieta baja en calorías y cuando un gen, llamado rpd3, funciona
tan solo un poco o no completamente, informan en la última edición de
Science investigadores de las universidades de Yale y Connecticut
(EE.UU.).
Estos hallazgos pueden mostrar cómo el organismo traduce las pocas
calorías en una vida más larga, un patrón que ya se ha demostrado en
mamíferos, insectos, lombrices y la levadura.
Mientras que los científicos tratan de desvelar las rutas
moleculares que subyacen en esta reacción a la restricción calórica
en la levadura, se sabe muy poco sobre cómo estas rutas funcionan en
los animales multicelulares, una información que puede ser necesaria
para determinar cómo la restricción calórica y la longevidad se
relacionan en los seres humanos.
Siguiendo el nuevo estudio, ahora parece claro que la pérdida de
la función de rpd3 es la ruta genética que deriva en un aumento de la
longevidad, al menos en las moscas. Los autores del presente trabajo
estudiaron también el gen Sir2, que posee efectos conocidos en la
extensión de la vida de la levadura con dietas bajas en calorías.
Los investigadores confirman que, tanto las poblaciones de moscas
de la fruta longevas (las que estaban en dieta y las que tenían una
actividad anormalmente baja de rpd3) mostraban también un aumento del
doble en la actividad de Sir2. Esto apunta a que especies distantes
pueden compartir unas rutas genéticas reguladoras de la longevidad en
común.