MADRID 18 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los tratamientos contra la fiebre, sin los efectos secundarios adversos de los actuales medicamentos, pueden estar muy cerca, según los autores de un nuevo estudio publicado en la última edición de la revista Nature Neurosciente.
Los investigadores, pertenecientes a la Universidad de Linkoping (Suecia), han identificado una enzima clave en la ruta química del cerebro que activa la fiebre, y proponen que los fármacos dirigidos a esta enzima podrían proporcionar un control mejorado de los estado febriles.
En respuesta a la inflamación o a las infecciones, las células en las paredes de los conductos sanguíneos liberan un compuesto químico llamado prostaglandina E2 (PGE2), que actúa en el cerebro para inducikr la fiebre. Los actuales medicamentos se dirigen e inhiben la función de la ciclooxigenasa, una enzima involucrada en la producción de prostaglandinas, incluida PGE2. Pero las prostaglandinas poseen una serie de funciones diversas y bloquearlas todas puede hacer que los actuales medicamentos causen efectos secundarios indeseados.
Los autores del nuevo trabajo han identificado otra enzima, mPGES-1, involucrada más específicamente en la producción de PGE2. Cuando los especialistas inyectaron a ratones que carecían del gen mPGES-1 una toxina para inducir la fiebre, los niveles de PGE2 no aumentaron y la temperatura corporal fue normal. Por ello mPGES-1 parece ser un importante interruptor para la activación de las reacciones febriles.