Actualizado 03/03/2009 14:14

Identificado tejido cerebral en un pez fósil de 300 millones de años

PARIS, 3 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un cerebro fósil de 300 millones de años perteneciente a un ancestro de los tiburones ha sido revelado en imágenes gracias a la utilización por científicos franceses y estadounidenses de la tecnología del Laboratroio Europeo de Radiación Synchrotron. Se trata de la priemra ocasión en que se consigue localizar un tejido de un fósil de tanta antigüedad. Los resultados se publican en la revista 'Proceedings' esta semana.

Como muchos otros científicos, este hallazgo se produjo por casualidad. Investigadores del Museo Nacional de Historia Natural de Paris y de su homólogo de Nueva York estaban utilizando el Synchrotron para estudiar uno de los pocos cráneos de pez iniopterygiano que se conservaba en tres dimensiones (la mayor parte están aplastados). Estos peces son un pariente extinguido de los tuiburones, y su tamaño no era mayor de medio metro.

Los científicos utilizaron la técnica de la absorción por microtomografía para estudiar diferentes muestras, Una de ellas, procedente de un hallazgo en Kansas, reveló una particular estructura; era más densa que la matriz que la rodeaba y estaba compuesta de calcita cristalina. Para estudiar en detalle su estructura, se decidió usar una segunda técnica, la holotomografía por rayos X, y los resultados mostraron un objeto simétrico y largo situado en la misma posición en la que debería haber estado el cerebro. La reconstrucción en tres dimensiones mostró diferentes partes del cerebro, como el cerebelo o la médula espinal. Lo único que no se pudo encontrar fue la zona frontal, quizás porque era demasiado fina como para mineralizarse.

Los científicos ya sabían que este pez poseía cerebro, pero este nuevo descubrimiento arroja luz sobre la evolución de este órgano durante transiciones evolutivas fundamentales. Gracias al uso de las técnicas microtomográficas y en laboratorios como el synchrotron, nuevos detalles de la organización del sistema nervioso en fósiles del cerebro serán a partir de ahora más sencillos de obtener.