La implantación del stent liberador de fármaco reduce un 6 por ciento las recaídas en pacientes que han sufrido un infarto

Europa Press Ciencia
Actualizado: miércoles, 1 octubre 2003 23:08

MADRID, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

La implantación del stent (tubo de malla de alambre que mantiene abiertas las arterias) liberador del fármaco placlitaxel mejora la evolución en el tratamiento de los pacientes que han sufrido un infarto. En concreto, reduce hasta el 6 por ciento la tasa de recaídas por el repetido bloqueo del vaso sanguíneo anteriormente tratado en dichos afectados, según los resultados de un estudio, presentado hoy durante el Congreso Terapia Endovascular y Miocárdica (TEAM), celebrado en Madrid.

Este sistema, que se aplica a través de una simple intervención con anestesia local en la cual se inserta el dispositivo que libera el fármaco gradualmente, reduce las posibilidades de una futura reintervención en los enfermos, según los resultados de la investigación, que se llevó a cabo en más de 1.300 pacientes.

El autor del estudio TAXUS IV y director de la Fundación de Investigación Cardiológica de la Universidad de Lenox Hill de Nueva York (Estados Unidos), Gregg W. Stone, explicó que este stent es "muy eficaz y seguro, además favorece una buena cicatrización endotelial, lo que reduce el riesgo de trombosis".

Además, este sistema redujo el número de intervenciones quirúrgicas de 'by-pass' en pacientes con lesiones complejas y también se vieron beneficios en diabéticos, explicó le experto.

Por su parte, el doctor Eulogio García, jefe de la Sección de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y director del Congreso, explicó que esta técnica supone una mejora importante en el coste económico, ya que evita las reintervenciones quirúrgicas y sus complicaciones derivadas. Según García "en el futuro todos los stent que se implanten deberían ser liberadores de fármaco". En España, únicamente se implantan unos 6.000 de estos stents.

ANGIOPLASTIA PRIMARIA

Por su parte, el doctor Andrés Iñiguez, cardiólogo de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, explicó que de los 60.000 infartos agudos, que se producen anualmente en España, sólo la mitad reciben tratamiento encaminado a desobstruir la vena. Sólo a un 15 por ciento de los pacientes que llegan al hospital tras haber sufrido un infarto se les practica la angioplastia primaria.

"Éste es el mejor tratamiento, pero lo que ocurre es que no todos los centros hospitalarios en España disponen de Unidad de Cardiología Intervencionista. Además habría que favorecer el acceso de los pacientes a los Hospitales de Referencia para que se les aplicase esta terapia", explicó Iñiguez. En el 2002, en España se registraron 68.000 infartos de miocardio, de los cuales sólo el 61 por ciento recibió asistencia hospitalaria y más del 30 por ciento murió antes de llegar al centro sanitario, según un estudio.

DEBATES SOBRE TERAPIAS

Por otro lado, el director del Congreso aprovechó para solicitar a la Administración que unifique los recursos existentes y sobre todo el transporte para evitar el retraso desde que el enfermo pide asistencia y llega al hospital. "Es necesaria la voluntad política para llevar a cabo una programación de los recursos, ya que no se trata de un problema de dinero".

Asimismo, García explicó los temas sobre la terapia endovascular y miocárdica que se debatirán en el Congreso, que reunirá a más de 800 especialistas desde hoy hasta el 3 de octubre, como la unificación de criterios en los pacientes que han sufrido un infarto, las vías de posible regeneración del músculo cardiaco y los mejores tratamientos. También se tratará la cuestión de la regeneración miocárdica a través de las células madre, que se convierte en una "alternativa de futuro", explicó.

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