PAMPLONA, 29 Ago. (EUROPA PRESS) -
José Manuel Pérez de la Lastra, químico del Instituto de
Agrobiotecnología y Recursos Naturales, entidad creada por el Consejo
Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universidad
Pública de Navarra y el Gobierno de Navarra, comanda una
investigación que ha comenzado este verano y que tiene por objeto
estudiar el sistema inmunológico de los buitres para posibles
aplicaciones antibióticas en medicina humana.
El Centro de Recuperación de la Fauna Silvestre de Ilundáin,
dependiente del departamento de Medio Ambiente, colabora en el
estudio, pionero en el mundo.
Pérez de la Lastra, químico cordobés afincado en Navarra, se
preguntó por qué estas aves carroñeras apenas padecen enfermedades a
pesar de que son los vertebrados más expuestos a los agentes
infecciosos, ya que se alimentan exclusivamente de carroña, que
presenta numerosas bacterias, y en el momento de acceso a la comida
se originan luchas jerárquicas que provocan heridas externas. Además,
la carne descompuesta puede proceder de animales muertos debido a
enfermedades infecciosas.
La investigación comenzará por el estudio de los receptores, que
son las células especializadas en reconocer rápidamente los agentes
infecciosos y que, en contacto con ellos, liberan sustancias de
protección.
José Manuel Pérez de la Lastra comienza una línea de investigación
que dará sus frutos en los próximos años y cuyo objeto último es
descubrir qué mecanismos, células o moléculas concretas diferencian a
los humanos del sistema inmunitario del buitre y dotan a esta especie
de mayor inmunidad ante las infecciones. Una vez resuelto este
enigma, se podrá aplicar en medicina humana en la lucha contra
enfermedades infecciosas.
COLABORACIÓN DEL CENTRO DE ILUNDAIN
Pérez de la Lastra trabajará en el Centro de Ilundáin, a donde se
derivan buites leonados para su recuperación. Agosto es el mes con
más ingresos, debido a que los polluelos nacidos en enero caen del
nido y no son capaces de alimentarse por sí mismos. Allí, el técnico
extrae muestras de sangre.
Navarra cuenta con una población de buitre leonado estimada en
6.000 individuos, una de las mayores densidades del mundo, por lo que
dicha población puede soportar sin problemas la extracción de algunos
ejemplares.
PIONERA POR DOS MOTIVOS
La investigación de José Manuel Pérez de la Lastra es pionera en
el mundo por dos motivos. Por primera vez se estudiará el sistema
inmunológico de la fauna salvaje desde su origen; el comportamiento
de los receptores ante agentes infecciosos. Y por primera vez se ha
escogido un ave carroñera para encontrar posibles aplicaciones en
medicina humana.
El sistema inmunológico de las aves carroñeras, y de los buitres
en particular, es mucho más fuerte que el del resto de las aves, ya
que desarrollan un sistema inmunológico en detrimento de otras
actividades, como puede ser el volar tras la comida o la caza.
En el mundo existen dos líneas de investigación parecidas que se
llevan a cabo con el dragón de Komodo y el cocodrilo de Nueva Guinea.
Ambas investigaciones se limitan a encontrar directamente en la
sangre de ambos animales las sustancias antibióticas que les protegen
de las infecciones, pero no han llegado al origen: cómo se producen
estas sustancias. Aquí radica la singularidad de la línea abierta por
Pérez de la Lastra.
El dragón de Komodo es un reptil muy antiguo que vive en la isla
indonesia de Komodo. Ataca a otras especies de tamaño mucho mayor,
les muerden una sola vez y huyen. A los pocos días el animal atacado
muere y el varano regresa a por su presa. En cambio, cuando riñen
entre ellos mismos, no se produce la infección. Al estudiar su
sangre, se descubrió dos sustancias de gran poder antibiótico y ahora
se intenta su traslado a la medicina humana. Esta misma línea de
investigación se ha establecido con el cocodrilo de Nueva Guinea.