SANTANDER, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -
El grupo de Óptica de la Universidad de Cantabria ha presentado
hoy en el Simposio Internacional sobre Óptica Adaptativa en
Biomedicina organizado por la Fundación Ramón Areces en Santander, la
pinza óptica tridimensional, que permite, gracias al empleo de un
modulador espacial de luz, el movimiento en tres dimensiones e
incluso inducir un movimiento rotatorio en objetos de tamaño
micrométrico o partículas biológicas como virus, células
individuales, órganos intracelulares y moléculas de ADN sin alterar
sus propiedades.
La pinza óptica consiste en un haz de luz que, debidamente
focalizado, ejerce una fuerza atractiva sobre una partícula capaz de
mantenerla confinada en el foco luz. La pinza óptica desarrollada
gracias al empleo de moduladores espaciales de luz -SLM-, permite
manipular objetos de tamaño micrométrico sin alterar sus propiedades,
lo que resulta de gran utilidad en el área de la medicina.
Concretamente, las pinzas ópticas se han utilizado para la
transferencia de genes en células vegetales, han permitido la
redistribución precisa y no destructiva de estructuras dentro de una
célula, la medida de la movilidad y la selección de espermatozoides,
la manipulación de cromosomas para el aislamiento de genes durante la
división, o también el estudio de los motores moleculares o
mecano-enzimas.
Recientemente se ha conseguido insertar una molécula aislada de
ADN dentro de una célula. Las pinzas ópticas tridimensionales, que
desarrollan los miembros del grupo de Óptica Adaptativa de la
Universidad de Cantabria, permiten por medio del empleo de haces
múltiples el control simultáneo e independiente de varias partículas.
Esta técnica hace posible, gracias al empleo de un modulador
espacial de luz, tanto el movimiento en las tres dimensiones de los
objetos atrapados como la orientación de objetos alargados, o inducir
un movimiento rotatorio en el caso de partículas ópticamente no
isótropas.
Con los moduladores actuales, es posible crear y controlar por
"software" en tiempo real del orden de 200 pinzas a la vez, cada una
de ellas capaz de atrapar una partícula de tamaño comprendido entre
150 nanómetros y 20 micras. Los últimos avances en la utilización de
pinzas ópticas se dirigen a la creación de trampas con forma de
anillo.
Las especiales características de este tipo de trampa permiten
atrapar partículas no transparentes, hasta ahora imposibles de
retener, lo que amplía el rango de utilización de la técnica a todo
tipo de partículas. Las pinzas ópticas permiten desplazar
simultáneamente un conjunto de partículas hasta colocarlas según una
geometría predeterminada. Cada partícula desplazada está atrapada en
una pinza.
El Simposio, coordinado por el Profesor Manuel Pérez Cagigal, se
celebra en el Paraninfo de la Universidad de Cantabria y tiene como
objetivo dar a conocer los más importantes avances en esta disciplina
(surgida a finales de la década de los 70 en Estados Unidos ante la
necesidad de desarrollar una técnica para mitigar los efectos de la
atmósfera en la propagación de luz láser dirigida hacia satélites,
con usos restringidos al área militar y astronómica) y su aplicación
en campos como la Biomedicina y la Biotecnología.