MADRID 13 Sep. (EUROPA PRESS) -
España tiene "gran actividad" en comercio de especies incluidas en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), sobre todo loros, guacamayos y reptiles, según la jefa del área CITES de la Secretaría General de Comercio Exterior, Mercedes Núñez.
Núñez explicó que no se trata necesariamente de especies en peligro de extinción, sino reguladas precisamente con el objetivo de evitar que lleguen a estar en peligro. En España se comercia con muchas aves, entre ellas las psitácidas (loros y guacamayos), destinadas a la venta como animales de compañía, así como reptiles, que se venden con este fin y también para la industria de pieles.
Núñez señaló que casos como el de la piraña encontrada este verano en un pantano de Madrid demuestran que "gran parte de los animales que se comercializan no están metidos en CITES y no tienen control regulado ni de importación, al no estar en peligro de extinción". Se estima que el comercio internacional de vida silvestre supone entre cuatro y seis millardos de dólares al año y a afecta a millones de animales y plantas, según el secretario general de Comercio Exterior, Alfredo Bonet. El Convenio CITES ofrece diversos grados de protección a más de 30.000 especies, bien se comercialicen como especímenes vivos, como abrigos de piel, o como hierbas disecadas.
El texto se aprobó en 1973 y entró en vigor en 1975. Desde entonces ha ido adaptándose a las circunstancias cambiantes y a las diferentes Conferencias de las Partes celebradas. Las diferentes modificaciones se han recogido en el libro 'La evolución de la Cites', cuya última versión, la séptima, se ha traducido ahora al castellano. La próxima reunión de los miembros de la CITES, que tendrá lugar del 2 al 14 de octubre en Bangkok, analizará medio centenar de propuestas de diferentes países miembros de la Convención.
Entre ellas, una de Japón para liberalizar la protección de ciertos tipos de ballenas, a la que España se opondrá, y otra de varios países sudafricanos para flexibilizar la normativa sobre elefantes, algo condicionado a la garantía de la conservación de recursos. Desde la entrada en vigor de esta Convención se han alcanzado 245 resoluciones. Las partes contratantes son ya 166 y el número de especies protegidas han aumentado considerablemente. En el año 2003 se emitieron 87 notificaciones y este año ascienden ya a 56. Actualmente hay un total de 179 notificaciones en vigor.