TOKIO, 25 Dic. (EUROPA PRESS) -
Más de cien personas fallecieron en Japón en los cinco últimos
meses como consecuencia de efectos secundarios producidos al parecer
por la ingesta de un fármaco contra el cáncer de pulmón,
comercializado por el grupo farmacéutico británico AstraZeneca Group
Plc, según anunció hoy el Ministerio japonés de Sanidad.
A raíz de las informaciones publicadas por la prensa en relación
con esta serie de muertes, el Ministerio formó una comisión de
expertos médicos con el fin de probar un uso más seguro de las
pastillas rojas incriminadas, disponibles solamente en Japón y
vendidas con el nombre de Iressa, indicó un portavoz del Ministerio.
Desde la salida al mercado de este medicamento, el pasado 16 de
julio, 124 pacientes fallecieron hasta el 13 de diciembre después de
sufrir efectos secundarios que pueden guardar relación con el
fármaco, en particular neumonías alveolares, precisaron el canal
público NHK y otras cadenas.
El medicamento ha sido prescrito a 19.000 pacientes y el 2,6 por
ciento de ellos, es decir 494 pacientes, de los que 124 han muerto,
ha sufrido efectos secundarios. El pasado 15 de octubre, AstraZeneca
KK, filial japonesa del gigante farmacéutico británico, intensificó
la advertencia a los médicos sobre las condiciones de prescripción de
la medicina.
Pero la firma optó por continuar la comercialización de un
tratamiento destinado a pacientes que padecen cáncer de pulmón
avanzado y no han mejorado con la radio ni la quimioterapia. La
filial japonesa de AstraZeneca pertenece al grupo británico en un 80
por ciento. Sumitomo Chemical Co. Ltd posee el 20 por ciento
restante.