MADRID, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -
Más de 4 millones de personas (en torno al 11 por ciento) padece insuficiencia renal crónica en España y cada año se registra un aumento del 4-5 por ciento de estos casos. Además, se estima que en torno a dos millones de españoles podrían sufrir esta enfermedad sin estar diagnosticado, lo que supone "una grave situación", ya que una parte importante de estos pacientes fallecen antes de llegar a la diálisis, según advirtió hoy la Sociedad Española de Nefrología (SEN), durante la presentación en Madrid del inicio de un estudio epidemiológico.
El presidente de la SEN, el doctor Ángel Luis Martín, destacó que en España "se desconoce concretamente cuantas personas padecen insuficiencia renal crónica", de ahí la necesidad de realizar un estudio diseñado para conocer la prevalencia de dicha patología y los factores de riesgo asociados a su aparición "para poder llevar a cabo las medidas preventivas para reducir su incidencia y morbimortalidad".
No obstante, indicó que probablemente la elevada prevalencia de esta afección en España se deba a factores como la diabetes, obesidad, tabaquismo, alcoholismo y aumento de la esperanza de vida, entre otros.
Según el doctor Martín de Francisco, también jefe del Servicio de Nefrología del Hospital de Valdecilla de Santander, esta patología supone un grave problema de salud pública, ya que se estima que en España hay unas 32.000 personas sometidas a diálisis, con 6.000 nuevos pacientes cada año. Además, los costes directos del tratamiento de la insuficiencia renal crónica superan los 800 millones de euros al año.
En cuanto a la falta de detección de esta enfermedad, el especialista indicó que se debe al carácter asintomático de la misma, y por las limitaciones en los parámetros que se utilizan en el diagnóstico. En este sentido, explicó que el filtrado glomerular (medición de la creatinina plasmática) indica más o menos la disfunción renal, aunque no refleja el mismo grado en todos los pacientes.
Para mejorar esta detección la SEN propone la incorporación de nuevos parámetros en las medidas rutinarias de control en la población de riesgo incorporando valores como la edad, el peso, el género, etcétera. Además, el doctor Martín de Francisco propone el análisis de la eliminación de la albúmina en la orina (que refleja si el vaso renal está dañado).
Por su parte, el doctor Fernando García, del Servicio de Nefrología del Hospital Clínica Puerta de Hierro de Madrid, resaltó la importancia de conocer la prevalencia de dicha patología en sus fases previas, para favorecer el tratamiento renal sustitutivo y adoptar las políticas de educación sanitaria para disminuir su incidencia.
El estudio Epidemiología de la Insuficiencia Renal Crónica en España (EPIRCE), patrocinado por la compañía biotecnológica Amgen y auspiciado por el Ministerio de Sanidad y Consumo, analizará los datos de una muestra aleatoria de 8.400 participantes a los que se les realizarán entrevistas, exploraciones físicas y determinaciones analíticas en sangre y orina. En dicho análisis estarán involucrados 150 investigadores pertenecientes a todas las comunidades autónomas y se espera que los resultados estén disponibles para finales de este año.