SEVILLA, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -
Las mujeres consultan al médico sobre problemas de insomnio el
doble que los hombres, si bien esta proporción puede deberse a que
éstas "perciben mejor la falta de sueño" o a que "se cuestionan en
mayor medida" una insuficiencia en el dormir.
La médico adjunta al Servicio de Neurofisiología Clínica del
Hospital Virgen Macarena de Sevilla, María del Mar Quesada, experta
en la patología del sueño, explicó a Europa Press que encuestas
realizadas en los principales países europeos han revelado que el
insomnio es un trastorno "escasamente valorado, incluso por los
propios pacientes", descubriendo que "sólo el 32 por ciento de los
insomnes consultan al médico frente a un 37 por ciento que no hace
nada en este sentido".
Los insomnes son las personas que están descontentas con la
duración o la calidad de su sueño, cuya prevalencia se sitúa en torno
a "un tercio de la población", aunque precisó que no todas las
personas que refieren este problema padecen de insomnio, ya que en
muchas ocasiones "las quejas no cumplen una serie de criterios
necesarios para considerar que se trata de un insomnio con relevancia
clínica".
Según Quesada, entre los criterios para valorar que el problema de
insomnio tenga relevancia clínica en una persona se encuentran la
severidad del problema, cuyos síntomas son "que tarde en dormirse más
de 30 minutos, que sufra despertares nocturnos antes de las seis
horas de sueño o que éstos duren más de media hora".
Otra forma de percibir esta circunstancia se estima en "la
frecuencia y la duración" del problema para valorar la severidad del
mismo. Los expertos en el tema consideran que las dificultades en
cuanto al sueño deben presentarse "al menos tres o más noches por
semana", y que estas alteraciones del sueño tienen que estar
asociadas a "secuelas diurnas".
Los insomnios se pueden clasificar por su etiología en primarios,
"que no obedecen a nada externo" o en "secundarios", asociados a
otras patologías médicas; a trastornos psiquiátricos; a dependencias
del alcohol u otras sustancias; a factores del entorno o a otras
patologías del sueño, advirtiendo que "entre el 35 y el 40 por ciento
de los casos de insomnio secundarios se deben a trastornos
psiquiátricos".
ORIGEN PSICOLOGICO
Los insomnios primarios tienen un origen psicológico, de los
cuales el insomnio psicofisiológico es el más frecuente de los
insomnios crónicos, que se sitúa en torno a "un 25 por ciento del
total" de incidencia y que suele afectar a "individuos con una
personalidad especial, inhibida, que se angustian y dan muchas
vueltas a sus preocupaciones" y que "pueden llegar a ser crónicos si
no se tratan a tiempo".
La queja de insomnio varía según la edad el sexo y el estatus
laboral y socioeconómico, si bien la relación más fuerte es con la
edad, ya que "más del 25 por ciento de personas de más de 65 años
reportan alteraciones del sueño".
Para poder tratar el insomnio, Quesada indicó que "se debe
proceder a la evaluación clínica del mismo, para saber cuál es el
tipo de insomnio e identificar las diferentes causas que lo han
originado".
El tratamiento ideal sería el etiológico, que consiste en "buscar
la causa" que lo produce, aunque muchos de los casos consultados "se
deben únicamente a una mala higiene del sueño" o al incumplimiento de
"buenos hábitos a la hora de dormir".
Entre las "normas educativas recomendables" está el mantener un
"horario regular de sueño los siete días de la semana" o "evitar
sustancias" que interfieran con el sueño, si bien señaló que "las
horas de sueño necesarias son muy variables en cada persona".
Quesada añadió la existencia de otros recursos para el tratamiento
del insomnio, entre los que destacó las "intervenciones
psicoterapéuticas, con terapias conductuales y psicológicas".
Por último, la doctora indicó que el tratamiento farmacológico
deberá ser "siempre indicado por un médico" y se aconseja no
mantenerlo durante más de un mes.