LONDRES, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -
La ONU advirtió que es necesario adoptar medidas políticas urgentes
para detener la desertificación de multitud de zonas del mundo, según
informó la BBC. Con motivo del Día Mundial de Lucha contra la
Desertificación y la Sequía, el Programa de Medio Ambiente de las ONU
planteó que los seres humanos son la principal causa de la
desertificación, pero también las víctimas de la destrucción de las
tierras agrícolas.
Dos de los factores que más influyen en que se produzca tal
consecuencia son el cultivo excesivo y los altos niveles de pastoreo.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, advirtió de que la
sequía y la desertificación constituyen una amenaza para el sustento
de más de 1.000 millones de personas en 110 países. La ONU, que
adoptó hace siete años una resolución para combatir la
desertificación, plantea que, aunque el cambio climático es un factor
importante, una fuerte determinación política podría ayudar a ponerle
freno al problema.
Sólo el año pasado, miles de personas de África oriental tuvieron
que abandonar sus tierras cuando la sequía destruyó la sostenibilidad
de los cultivos, señaló Annan. En el continente americano y el sur de
Europa, miles de hectáreas de tierra han sido devastadas por
incendios forestales, mientras que grandes tormentas de arena han
arrasado vastas áreas del nordeste asiático. La ONU advierte que en
África, donde más de la mitad de las tierras arables se han perdido
debido a la desertificación, el ritmo de destrucción es cada vez más
rápido. En África occidental, las tierras al sur del desierto del
Sahara son especialmente frágiles y el constante crecimiento de la
población multiplica la presión sobre el medio ambiente.
Al crecer la población, es necesario despejar un mayor número de
bosques para introducir el cultivo migratorio y aumenta la cantidad
de animales que ejercen presión sobre la vegetación y los suelos.
"Hace 20 años, era muy fácil recolectar leña. En la actualidad, no
queda leña en los pequeños centros urbanos y la gente tiene que ir a
buscarla a 30, 40, 50 y hasta 200 kilómetros de distancia", afirma el
especialista en medio ambiente Giovanni Tibodechi, quien trabaja en
un proyecto sobre la desertificación en Nigeria.
En China, los expertos advierten de que los desiertos crecen a una
velocidad alarmante, devorando grandes áreas de pastos, y señalan que
todo el noroeste del país pronto podría correr la suerte del suroeste
de Estados Unidos, que en la década de 1930 sufrió un desastre
ecológico y humano debido a años de sequía y mal uso de la tierra. El
crecimiento permanente de la población, el ganado y el cultivo incide
en que el frágil ecosistema de la estepa del norte de China se vea
cada vez en mayor peligro. Para detener la desertificación de China
sería necesario mudar a millones de personas y ganado de esas
tierras, una tarea sumamente difícil en un país con una población de
1.300 millones y muy poco espacio libre.