MADRID, 13 Sep. (EUROPA PRESS) -
Un estudio publicado esta semana en la última edición de la revista
'Nature' explica que los mecanismos fisiológicos que provocan la
dificultad de las personas para respirar en altura, que se
desencadenan bajo la influencia del óxido nítrico, sirven para
mantener al cerebro y a los tejidos en óptimas condiciones.
En principio, se creía que el oxígeno vinculado a la hemoglobina de
la sangre, o la falta de oxígeno, regulaba el proceso. En el presente
estudio, investigadores de la Universidad de Virginia (EE.UU.)
informan que la reacción humana a la hipoxia (falta de oxígeno) está
controlada por un grupo de moléculas relacionadas con un gas
completamente distinto, el óxido nítrico.
El equipo de científicos observa que ciertos compuestos, denominados
S-nitrosotioles (SNOs), se unen a la hemoglobina de forma muy
parecida a como lo hace el oxígeno y actúan a todos los niveles de la
regulación respiratoria. Lo revelador del estudio es que se ha
comprobado que los SNOs hacen que los conductos sanguíneos y
respiratorios se dilaten para responder a las necesidades de oxígeno
de los tejidos y se comuniquen con la región del cerebro implicada en
el deseo de respirar. La implicación de los SNOs en la respiración
puede aportar un nuevo enfoque para el desarrollo de tratamientos de
las afecciones respiratorias.
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(EUROPA PRESS)
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