BERLIN, 24 Ago. (EUROPA PRESS) -
Los nuevos resultados de una encuesta internacional realizada a los padres, presentada hoy en Berlín, subraya la urgente necesidad de un diagnóstico más adecuado y un mayor apoyo para las familias de los niños que padecen trastorno de hiperactividad y déficit de atención (THDA).
La encuesta, dirigida por la Federación Mundial de Salud Mental (WFMH, por sus siglas en inglés) en asociación con Eli Lilly and Company, revela que el tiempo de diagnóstico del THDA, por parte de un profesional sanitario, puede variar de manera importante de una zona a otra. Mientras que en EEUU el tiempo medio de diagnostico es de un año, en Italia los padres deben esperar una media de más de tres años para obtener el diagnóstico correcto de sus hijos.
Russell Barkley, Catedrático de Psiquiatría en la Medical University de Carolina del Sur (EEUU) que colaboró en la elaboración de la encuesta, comentó: "Dos años para conseguir un diagnostico es demasiado tiempo si consideramos la velocidad a la que los niños se desarrollan mental y emocionalmente. Con una mayor conciencia general del trastorno esperamos que los médicos puedan remitir a los pacientes a un especialista, si hay indicios de THDA, para que puedan obtener un diagnóstico apropiado y un tratamiento adecuado".
La compañía independiente de estudios de mercado Ipsos realizó la encuesta a 760 padres de niños y adolescentes con THDA en ocho países. Los resultados de la encuesta también revelan que el 63 por ciento de los padres sienten que sus médicos de cabecera no saben lo suficiente a cerca de este trastorno, y más del 31 por ciento de las familias manifiestan dificultades a la hora de dirigirse a un especialista capaz de diagnosticar el THDA.
El THDA es uno de los trastornos más corrientes en la infancia y adolescencia, que afecta entre el 3 y el 7 por ciento de los escolares. El trastorno se caracteriza por comportamientos hiperactivos o impulsivos y problemas de atención que no están asociados a la capacidad intelectual del niño ni a su estadio de desarrollo.
Los expertos en salud mental consideran que estos síntomas se derivan de una discapacidad más grave en el desarrollo del autocontrol y que este trastorno está determinado en gran parte por factores neurológicos y genéticos. Los padres y hermanos también se ven afectados negativamente por los problemas asociados al THDA.
Casi todos los padres encuestados (91 por ciento) declararon que a menudo se sienten superados o preocupados por el THDA de sus hijos, y el 63 por ciento manifiestan que las actividades familiares se ven perturbadas por el comportamiento de los niños. Más de la mitad de los padres (53 por ciento) aseguran que sus hijos han sido excluidos de actividades sociales, y el 86 por ciento se muestran preocupados por la medida en que el THDA pueda afectar al éxito académico de sus hijos.
Una vez se ha diagnosticado correctamente el THDA, es esencial que el niño pueda recibir un tratamiento eficaz para el trastorno. Esto puede incluir una combinación de enfoques, incluyendo tratamiento médico, conductual y psicológico, junto a adaptaciones educativas. Los padres afirman que con el tratamiento se mejora la concentración en el colegio (86 por ciento), ayuda a sus hijos a interactuar mejor socialmente (76 por ciento) y alivia la presión familiar (81 por ciento). Un abrumador 92 por ciento de los padres están de acuerdo en que los niños deberían tener la posibilidad de percibir una medicación para el THDA si así lo deciden los padres.
Sin embargo, incluso con tratamiento, muchos padres aún tienen dificultades a la hora de hacer frente a los síntomas diarios de sus hijos. Sólo el 44% de los padres siente realmente que sus hijos están siguiendo un tratamiento que controla con eficacia los síntomas a lo largo del día. Los momentos más difíciles según los padres son: cada mañana, antes del colegio (77 por ciento), después de las horas de colegio (82 por ciento) y la noche (75 por ciento). "Se sabe que el THDA causa dificultades en el colegio, y estos resultados demuestran que la vida en casa también se ve a menudo afectada de forma negativa," afirmó Barkley.
"La interacción social positiva con la familia y amigos es fundamental para una buena vida social y una autoestima sólida. Los padres y los médicos deberían trabajar juntos para asegurar que los síntomas del THDA se tratan correctamente a lo largo del día", concluyó Barkley.